Cómo aprovechar los días en casa
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 | Aunque unos prefieren descansar otros se dedican a realizar lo que no pueden en los días de semana como reparar muebles,
retocar paredes, tapar las goteras, etc. La cosa es que “siempre hay algo qué hacer en casa, además que se ahorra dinero haciéndolo uno mismo”, dijeron consultados |
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Wilder Pérez R. wilder.perez@laprensa.com.ni
Los fines de semana en casa son para descansar. Levantarse tarde, desayunar a la hora del almuerzo o ver televisión acostado en el sofá con una bebida en la mano al estilo Homero Simpson, es una oferta tentadora para muchos hombres.
Sin embargo, ésta no es la regla. Hay otros seres humanos del mismo género que prefieren buscar qué hacer en la casa, tal como las mujeres, que aprovechan para lavar y entregarse a la cocina.
SIEMPRE HAY ALGO QUE HACER
“Siempre hay algo que hacer en la casa”, asegura Pío Reyes. Para él, uno tiene que vigilar constantemente cualquier situación anómala que ocurra en casa. El mínimo detalle debe saberse. “Sólo el que no vive todos los días en su hogar no se da cuenta de que algo ocurre”, comenta.
Por esa razón, cada día, antes de salir de casa, Reyes revisa los posibles sitios expuestos a un daño. Para cuando llega el fin de semana, se dispone arreglar lo que presente problemas.
“No fallan nunca los quehaceres, uno pasa la semana trabajando y en ese período algo cambia, quizás un ladrillo se rompe, se fregó una lámina de zinc, un bombillo da problemas, entonces uno busca la forma de arreglarlo”, dice Reyes.
Así que los fines de semana este señor no descansa. Repara todo cuanto puede. “Si no hay nada para reparar uno busca cómo hacer algo, barre el patio, roza el monte, atiende el jardín, siempre se hace algo, hombre”, expresa.
SE AHORRA DINERO
Lo mismo opina Juan Alaniz, quien asegura que no tiene días de descanso por feriados que sean. “Cuando llega el fin de semana voy de paso, tengo varios movimientos: reviso cómo está la instalación, veo que todo esté en orden, aseo los patios, vuelo machete”, aduce.
Alaniz asegura que incluso por las noches está pendiente de todo. “Me salgo para ver cómo está la situación”.
Algunas de las ventajas de pasar ocupado el fin de semana son que, además de agradar a la señora de la casa y evitar malos pensamientos, es que se ahorra dinero y se está seguro de lo que se hace.
“Uno puede hacerlo para no pagar tanto, pero hay cosas complicadas que tienen que encargarse a un técnico”, reconoce Reyes. No obstante, su máxima preocupación no es el dinero.
“Ahora uno no se puede confiar en otras personas, porque muchas veces son gente que no respeta o no hacen bien el trabajo sólo para que uno los vuelva a buscar, pero para que todo salga bien tiene que hacerlo uno mismo”, afirma.
De manera que pasar aburrido no siempre es excusa para salir de casa. Pero ¿y cuándo definitivamente no hay nada por hacer? “Uno va a dar su vuelta, eso sí, antes hay que dar una última revisada”, puntualiza Reyes.
LO QUE MÁS SE DAÑA
Según los consultados, lo que más se daña en la casa son los bombillos, los tubos de agua, cables de energía eléctrica, las puertas y los asientos.
“No es que pase siempre, pero uno tiene que estar pendiente que todo esté bien, siempre hay que revisar por si hay un desperfecto, sino se le ayuda en lo que hacen las mujeres”, dice Reyes.
Por esa razón ellos siempre tienen al menos una caja de herramientas a mano. Lo que más recomiendan es mantener instrumentos de carpintería como martillo, serrucho, cincel, pega, clavos; pero también desarmadores, cinta adhesiva, llaves, machete, hacha, pega PVC, bombillos, lámparas de mano, mecates, cables, brocha, tapa goteras, entre otros.
Así puede aprovechar este fin de semana largo (tres días) para tapar las goteras, retocar las paredes, podar el jardín, arreglar algún mueble, una puerta; limpiar los equipos electrodomésticos e, inclusive, colaborar con su esposa en los quehaceres domésticos. 
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