Resurgiendo del lodo
Leslie Nicolás Lacayo leslie.nicolas@laprensa.com.ni
POSOLTEGA-CHINANDEGA.- Casi al cumplirse tres años de una de las tragedias más grandes que ha estremecido al país, donde perecieron más de 2,000 personas sepultadas por el lodo del deslave del volcán Casita, unas 1,200 familias sobrevivientes del desastre se alzan con nuevas opciones económicas.
Los terrenos de la finca Santa María, dieron albergue a gran parte de los sobrevivientes del desastre. Aquí se creó uno de los tantos asentamientos que lleva el mismo nombre de la finca, en donde se encuentran 350 familias que antes habitaban en Posoltega.
Reynaldo Aráuz Avendaña, de 34 años, originario de lo que antes era la comunidad “Rolando Rodríguez”, es uno de los sobrevivientes de esta tragedia que hoy habita en el asentamiento Santa María.
Con las señas que le dejó el deslave, con una voz pausada que denota aún mucho dolor cuando recuerda el desastre, relata: “Yo estaba en la huerta con mi cuñado, íbamos en busca de unas vacas que tenían tres días de estar encerradas en el potrero y la cosa me agarró en el camino. Yo escuché la detonación primero y después de cinco minutos sólo escuchamos un ‘bujido’, pero la velocidad del deslave sólo me dio chance de correr unas 100 varas”.
“Antes de correr le avisé a mi cuñado que mirara lo que venía encima, pero él sólo se quedó impávido, a mí la corriente me arrastró, a él nunca más lo volví a ver, y yo quedé vivo gracias a Dios”, agregó.
EL DESEO ES SALIR ADELANTE
Aráuz fue arrastrado casi dos kilómetros entre árboles, troncos y piedras, y quedó desmayado a tan sólo unos metros de la corriente de lodo, lo que permitió que unos campesinos de la zona lo socorrieran. Pero a pesar de esta dura experiencia, su deseo es salir adelante en la búsqueda de nuevas y mejores opciones económicas que cambien su vida.
La misma suerte corrieron las 350 familias que habitan Santa María y que hoy se alzan y sobreviven gracias a proyectos como el de Rehabilitación Agrícola de Posoltega, que impulsa CARE Internacional en Nicaragua, financiado con los fondos Mitch de la Agencia Internacional de Desarrollo de los Estados Unidos (USAID).
Pedro Tercero Altamirano, especialista agrícola y supervisor del proyecto, señaló que actualmente se encuentran atendiendo a 1,182 familias del municipio de Posoltega, cubriendo a las comunidades que fueron más afectadas por el huracán Mitch.
“El proyecto inició en 1999 y culminará en diciembre de 2001. En este tiempo hemos apoyado a los participantes en la rehabilitación de sus sistemas productivos, y durante este último año nos hemos dedicado a promover aquellas actividades que tiendan más a la generación de ingresos, tales como la producción de hortalizas bajo sistemas de riego por goteo, producción de plántulas de hortalizas en bandejas, crianza de cerdos y producción de huevo, entre otras actividades”.
CERDOS Y AVES PARTE DEL PROYECTO
Actualmente hay dos galeras de cerdos de raza que incluyen 25 vientres y tres berracos. Una de las galeras está a cargo de 20 familias, y en la otra están trabajando 30 familias más.
Reynaldo Aráuz cuenta que en el caso de los cerdos las familias aún no reciben ingresos, pues hace unos pocos meses iniciaron con el proyecto, pero que en el corto plazo, una vez obtengan los primeros ingresos, tienen planificada la ampliación de las galeras.
En el caso de las galeras de pollos o aves de corral, Margarita Gutiérrez, cabeza de familia, señala que en esta galera en donde hay casi 900 aves de corral (todas ponedoras) trabajan 10 familias.
Ellos ya están recibiendo utilidades de sus galeras. “Cada familia saca 100 córdobas semanales, y, además, tenemos una cuenta de ahorro de 13,000 córdobas en el banco, con lo que pensamos ampliar la galera”, dijo. 
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