Comunidad
San Judas sin agua potable
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 | Sin embargo, los recibos cobrando el servicio casi inexistente llegan mes a mes |
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La señora Janet Martínez toma un poco de agua de las botellas plásticas, en donde almacena el vital líquido. |
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Valeria González valeria.gonzalez@laprensa.com.ni
La falta de agua potable es una situación muy sentida entre la población de San Judas, en donde la propaganda electoral de los partidos políticos en contienda se visualiza en casi todo el sector, pero ninguno ha abordado este problema que agobia a los habitantes del barrio.
Los pobladores de San Judas manifestaron que se sienten como en un desierto, porque casi no ven salir agua de los grifos, y cuando llega —a altas horas de la noche— deben almacenarla para resolver sus necesidades de consumo y aseo personal.
Una de las casas más afectadas es la de la señora Johanna González, ya que las cinco familias que ahí residen han alterado sus horarios de sueño, ya que el agua llega a las viviendas sólo a altas horas de la noche.
“Los niños son los que más sufren la carencia de agua potable, ya que a ellos los bañamos con agua amanecida y helada, lo cual a largo plazo les podría afectar y provocar enfermedades respiratorias”, señaló González.
Recordó que la semana pasada estuvieron varios días sin el vital líquido y para sufragar sus necesidades llegó una pipa a abastecerlos.
“Eso fue un relajo, porque las benditas pipas pasaban sin detenerse, en varias ocasiones mis hijas siguieron las pipas para agarrar un poco de agua y así poder preparar la comida, ya que el aseo personal lo hicimos con agua de lluvia”, manifestó González.
Por su parte, Joaquín López, manifestó que cuando no lograban guardar agua de las pipas, se dirigían al mercado o al Centro de Salud, Edgard Lang, a pedir el vital líquido.
Expresó que hace unos años, ellos tenían conocimiento de que los días miércoles y sábados no había agua, por lo tanto debían almacenarla, pero desde hace unos meses la situación “empeoró”, porque ahora eso ocurre todos los días de la semana.
Añadió que a pesar de ello, el recibo les llega mes a mes, y por lo general cobran 200 córdobas por este servicio que es “inexistente”.
López señaló que cuando llega el agua tienen que llenar unas botellas de plástico, las cuales ha conseguido comprando gaseosas.
“Nosotros tenemos que estar pendientes de la hora en que viene el agua al grifo, porque de lo contrario nos quedamos sin nada”, expresó Héctor Martínez, tras indicar que es injusto que les cobren cantidades exageradas por un servicio del que no gozan.
En días anteriores las autoridades de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) explicaron que la falta de agua en este barrio se debe a que seis de los 15 pozos del proyecto Managua Uno están fuera de servicio por problemas técnicos.
Esto ha provocado un déficit en la producción de hasta un 30 por ciento, que no sólo afecta a San Judas, sino a otros barrios capitalinos.
Esta situación también afecta a otros sectores como: el Reparto Schick, Memorial Sandino, Blanca Segovia, kilómetro 14 al 23 carretera a Masaya, Satélite de Asososca, Gruta Javier y Bello Amanecer. 
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