Temen nuevas fuentes de contagio de ántrax
AFP, AP
WASHINGTON.- Una mujer de Nueva York que se cree padece de ántrax se debatía el martes entre la vida y la muerte, lo que suscitó nuevas preocupaciones de que la enfermedad se esté propagando más allá de sus vinculaciones conocidas con el correo y los medios informativos.
La diseminación de esporas de ántrax continúa inexorable en Estados Unidos. Las interrogantes se multiplican para los investigadores y autoridades sanitarias luego de detectarse dos personas que podrían haber enfermado sin contacto aparente con correspondencia contaminada.
Esos dos casos llevaron a la policía federal y a los responsables de los centros de control y prevención de enfermedades (CDC) a ampliar el campo de investigación.
Las autoridades temen que las máquinas que clasifican automáticamente el correo puedan haber sido contaminadas durante el pasaje de cartas envenenadas, lo que multiplicaría enormemente los riesgos.
Hasta el momento ocho instituciones federales fueron contaminadas.
PRIMER CASO ÁNTRAX INHALATORIO EN NUEVA YORK
Un caso que intriga particularmente a los investigadores es el de la mujer de Nueva York, de 61 años, que contrariamente a la mayoría de las otras personas afectadas hasta el momento por la enfermedad, no es funcionaria postal.
La víctima, confirmada este martes como el primer caso de la forma respiratoria de ántrax en Nueva York, trabajaba en el subsuelo del Hospital de ojos, oído, nariz y garganta, un establecimiento de tratamiento diurno que no alberga enfermos.
Ella no estaba encargada de distribuir la correspondencia, pero su lugar de trabajo estaba cerca de la oficina que recibía el correo.
Las autoridades habían afirmado reiteradamente que la población no podría contraer la enfermedad sin estar directamente en contacto con cartas contaminadas.
Los cinco casos de la enfermedad ya registrados en Nueva York se habían declarado en su forma cutánea, entre empleados de cadenas de televisión o periódicos o allegados.
Otro caso que deja perplejos a los científicos es el de otra mujer de 51 años, residente de Nueva Jersey, que tampoco tiene una relación directa con la distribución de correo y que sufre de la variedad cutánea de la enfermedad. Según las autoridades sanitarias, la infección podría haber sido provocada por correo contaminado, pero la víctima afirmó a los investigadores que no recuerda haber abierto un sobre sospechoso, ni en su casa ni en su oficina.
Es la primera vez que alguien que no es funcionario postal se contamina en Nueva Jersey. Las tres víctimas precedentes (dos de forma cutánea y una respiratoria) trabajaban en la distribución de correo.
OTROS EDIFICIOS DE CORREO CONTAMINADOS
Tres nuevos casos de contaminación fueron anunciados el martes: una oficina de clasificación postal de un servicio de investigación económica del Departamento de Agricultura y un centro postal de un barrio residencial, ambos en Washington, además de un centro postal de Dulles, cerca de la capital federal.
Nada parece poder detener esta expansión, que se inscribe en el marco difícil de un estado de alerta máxima, en vigor en todo el territorio estadounidense.
En la noche del lunes las autoridades hicieron públicas informaciones sobre una amenaza “creíble” de nuevos atentados antiestadounidenses, que provendrían de Ossama Bin Laden y su red Al-Qaeda, según el coordinador de la lucha antiterrorista de la Casa Blanca, Tom Ridge.
En lo relativo al ántrax, sin embargo, el director del FBI Robert Mueller afirmó la noche del lunes que no podía establecer un nexo entre la diseminación de esporas del bacilo y el origen de la amenaza. 
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