Mejora la productividad campesina
Luz Marina Rizo A. Especial para LA PRENSA economia@laprensa.com.ni
Con el aprovechamiento de los recursos naturales renovables se están elevando las condiciones socioeconómicas y calidad de vida de la población de bajos ingresos, de nueve subcuencas ubicadas en Jinotega, Matagalpa, Estelí, Nueva Segovia, Carazo y Managua.
A través de un proyecto orientado a la reducción del impacto de desastres naturales el Plan de Acción Forestal, el Programa Socioambiental y de Desarrollo Forestal (Posaf-Marena) ha iniciado acciones en estos municipios.
El programa acompaña las intervenciones con capacitación, educación ambiental y la promoción de tecnología apropiada, fomento de la organización comunitaria como elemento de apropiación de su realidad, afirmó Mauricio Rodríguez, de la Unidad Coordinadora del Posaf.
Los indicadores del mapa de pobreza extrema de Nicaragua reflejan que en el sector rural la pobreza y la pobreza extrema son más severas que en el sector urbano.
Los usuarios de la tierra han logrado transformar sus sistemas tradicionales de producción en sistemas productivos diversificados (forestales y agroforestales) ambiental y económicamente sostenibles.
Estos cambios se han producido con la introducción de sistemas agroforestales, silvopastoriles, reforestación, manejo de bosques, regeneración natural, café ecoforestal y desarrollo forestal, según Rodríguez.
La línea de pobreza extrema está definida a nivel de un ingreso de 212 dólares per cápita (por persona) por año, hacer manejo de cuencas con propietarios de la tierra con pocas condiciones socioeconómicas resulta difícil, señala el entrevistado.
INCENTIVOS Y CAPACITACIÓN
Casi 10 millones de dólares se dirigieron en incentivos, dando cobertura a 78,000 hectáreas y beneficiando a 16,464 participantes de las comunidades rurales, afirmó el coordinador del Posaf.
En este sentido el Posaf ha impulsado un esfuerzo de coordinación interinstitucional en conjunto con los organismos coejecutores.
Para el manejo de cuencas se trabaja en planificación y ordenamiento de la cuenca, incentivo financiero para el manejo de recursos naturales y capitalización de la familia rural, capacitación y educación ambiental. Además en inversiones en obras de conservación municipal para la mitigación de desastres naturales, fortalecimiento a la capacidad institucional pública, fomento a la organización comunitaria, incidencia en políticas, leyes y normas para el manejo de recursos naturales, afirmó Rodríguez. 
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