Pablo "Chocoyito" Hernández, tenista del futuro
Pistolero de las canchas
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Pablo Hernández. |
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Hijalmar Padilla hijalmar.padilla@laprensa.com.ni
Todos los días, desde hace nueve años, Pablo Antonio Hernández López visita las canchas del Parque “Luis Alfonso Velásquez” de Managua con apasionante puntualidad.
“Hacer esto diario para mí es como cumplir con la obligación de ir al colegio”, dice Hernández López.
Mejor conocido en la esfera tenística pinolera como Pablo “Chocoyito” Hernández, este jovencito parece tener de frente un gran porvenir sobre las canchas nacionales e internacionales.
En San José, Costa Rica, acaba de ganar el Torneo Juvenil de la Confederación Centroamericana de Tenis (CONTECA).
“Por primera vez en la historia del tenis nicaragüense alguien logra esta hazaña”, dice con orgullo el experimentado entrenador Henry “Canguro” Hernández, maestro de varias generaciones, incluyendo al personaje que nos ocupa.
“Lo histórico del ‘Chocoyito’ es que ganó la fase en Costa Rica, los dobles haciendo equipo con Henry Martínez, y el torneo en general”, explica.
ESPíRITU ESPARTANO
Guiado por las huellas de su padre, el gran Pablo “Chocoyo” Corea, Pablo “Chocoyito” Hernández quiere ser tan grande como pueda.
“No me desanimé cuando el público apoyaba a su jugador y el ‘tico’ se mostraba enojado porque yo lo iba derrotando. Me mantuve firme hasta el final, sin nervio, vencí la presión y sólo así pude salir adelante”, dice.
Pablo relata alrededor de su triunfo en el tercer CONTECA, que le dio el título en sencillos contra el costarricense Mark Vanderlat.
Con esto el “Chocoyito”, quiere demostrar su genio deportivo, su espíritu de guerrero y su brío de triunfador.
“Una vez que mi papá se fue a Honduras, me dispuse a seguir siendo como él, manteniendo su tradición ganadora. Hoy ese objetivo se empezó a cumplir”, agrega con orgullo este estudiante del cuarto año de secundaria en el Instituto Stilcrotf de Managua.
Aun cuando a Pablo Hernández lo mueve una especie de rutina tenística familiar, tras dicha costumbre deportiva no puede esconder la realidad que lo envuelve mientras toma una raqueta en sus manos.
“Aun enfermo nunca he dejado de visitar las canchas del Parque Luis Alfonso, y debo decir que también lo he hecho por una necesidad económica. Comenzar como pasabolas deja cierto dinero”, revela.
A FONDO CON EL “CHOCOYITO”
¿Cuáles son tus planes?
“Mantener mi objetivo de llegar a ser un gran jugador y conseguir una beca para estudiar en una Universidad de Estados Unidos”.
¿Qué carrera te gustaría coronar?
“Ingeniería en Sistemas o Administración de Empresas”.
¿Es posible alcanzar este sueño?
“Vivimos cómodos, es decir, cubriendo lo necesario, pero es difícil aspirar a una carrera universitaria sólo por cuenta de mi familia”.
¿Cuánto tiene tu papá de haberse trasladado a Honduras?
“Como 15 años, pero nunca he perdido contacto con él. Siempre me ayuda con los estudios”.
¿Cómo te va con la familia?
“Vivo por el sector de la carretera a Masaya con mi mamá, Rosa Emilia López, tres hermanos más y mi padrastro Juan José Morales, que es bien tranquilo y siempre me aconseja”.
¿Buen trato y confianza, entonces?
“Ellos me han dejado desarrollarme libre. Eso sí, continuamente me recalcan que ‘primero los estudios y después el tenis’”.
¿Y para vos qué es primordial?
“Más el tenis. Me mantengo de lleno en el Parque Luis Alfonso. Hasta siete horas al día”.
¿Cuáles son tus habilidades?
“Poseer un gran espíritu competitivo y mucha confianza. Soy rápido sobre la cancha y muy vivo en el juego”
¿Tu mejor arma?
“El golpe derecho. Tengo un buen nivel de juego”.
¿Mejor que tú papá?
“Él continúa siendo bueno, pero quiero ser mejor que mi papá, tomando sus cosas sobresalientes”.
¿Tu comportamiento fuera de las canchas?
“Visito a los vecinos, para platicar. A veces voy a fiestas. Me quedó en casa de doña Argentina García de Cuadra. Por lo general trato de relacionarme con gente sana”.
¿El papel de doña Argentina García?
“Es mi ‘madrina’ deportiva, como mi segunda madre. Es quien toda la vida me ha ayudado en el tenis junto al ex comisionado de la Policía Nacional, Eduardo Cuadra”.
¿Y el rol de tu papá?
“Cuando yo tenía 11 años, estuve como cuatro meses con él en Honduras. La idea era que avanzara en el tenis. Sin embargo, no aguanté, me hizo mucha falta mi mamá”.
¿Y a él lo extrañas?
“Sí, si él estuviera a mi lado a estas alturas podría ayudarme más”.
¿Qué prometes luego del triunfo en Costa Rica?
“No fallar, donde compita siempre hacerlo pensando en Nicaragua”. 
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