¡Cuidado con los calmantes!
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 | Después de los chocolates, los
calmantes son los máximos
provocadores de dependencia, por lo que su uso debe
ser controlado para evitar efectos colaterales |
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Wilder Pérez R wilder.perez@laprensa.com.ni
Después de una tarde de esas que arruinan el día, que a uno lo dejan con los nervios de punta y la cabeza parece estallar; cuando la única solución es dormir y olvidarlo todo, pero sin poder lograrlo... en estos tiempos, cuando casi todo se arregla con una pastilla, lo ideal sería tomarse un calmante, pues su objetivo es evitar el dolor.
De hecho es recomendable, pero siempre bajo prescripción médica. Hay que tomar en cuenta que lo único que hacen los calmantes es evitar que el mal sea detectado, pero en realidad persiste, según información especializada encontrada en Internet.
Es sabido que en Nicaragua es muy común la práctica de la automedicación. Aquí es usual que una persona tome la misma receta del vecino al verse con los mismos síntomas, y evitar la consulta con el médico.
Si sucede con fármacos para casi cualquier enfermedad, es normal que ocurra lo mismo con los calmantes, ya que se les considera como la droga más usada en la actualidad.
EL PELIGRO
Ahí está el peligro. Según algunas páginas web especializadas en ofrecer información sobre los calmantes, éstos tienen los mismos efectos del alcohol: retardan el funcionamiento del cerebro y el sistema nervioso, relaja, y duerme.
“Existe peligro cuando la persona decide conducir después de tomar un calmante porque puede dormirse”, afirma Hazel Olivas, experta de la Farmacia Guadalupana.
Según la información de la Wide World Web, se denomina calmante a cualquier droga que retarda las funciones del cuerpo. Pero no debe confundírsele con el mismo alcohol u otro estupefaciente legal. También se consideran calmantes las recetas cuyo objetivo es el de aliviar la tensión nerviosa para sosegarse.
Olivas confirma lo anterior. “Por eso el Ministerio de Salud (Minsa) prohíbe que se vendan sin recetas (porque) muchas personas los utilizan como droga, como el que inhala pegamento. Hace algún tiempo, un muchacho venía con demasiada frecuencia, sospechamos de su caso, pero siempre se las ingeniaba para conseguir recetas”, comenta.
Evidentemente, cuando hay exceso, hay efectos secundarios. Según la información bajada de la red, los más fuertes son el estreñimiento y el adormecimiento. Estos síntomas llegan hasta el 80 por ciento de los casos.
DEPENDENCIA Y ADICCIÓN
El peligro de automedicarse es que los calmantes pueden crear dependencia. Esto sucede cuando la persona tiene que tomarlo de manera continua para que su organismo funcione de manera adecuada.
Entonces viene otro problema. Mientras más se use un calmante, menos efectivo suele ser, por lo que aumentan los riesgos de daños colaterales. En el caso de los fármacos, según las páginas especializadas, hasta pueden causar la muerte.
Hay que tener en cuenta que después de los chocolates, los calmantes son las peores dependencias, por los problemas que pueden ocasionar.
“Hay calmantes que son súper controlados por ser demasiado fuertes, como el caso del Dormicon y el Roinol, que te llevan a la cama y no te das cuenta, quedas totalmente noqueado, no sabés qué sucedió”, asegura Olivas.
Otro problema es la adicción. Es decir, que la persona se enferma si no ingiere en corto tiempo el calmante. Los problemas empeoran en estos casos, ya que se puede llegar al límite de la sobredosis y, según los especialistas, esto significa estar de cara a la muerte.
RECOMIENDAN NO AUTOMEDICARSE
Hasta ahora no existe una respuesta para evitar los problemas causados por los calmantes.
Una vez que se abusa de ellos, exigidamente vienen los daños colaterales. Por esta razón sólo se distribuyen bajo recetas médicas.
Sin embargo, cuando se utilizan de manera adecuada, bajo las recomendaciones de los expertos, éstos pueden ofrecer los resultados deseados. Así que es importante no automedicarse.
Todas las recomendaciones sobre los calmantes indican que lo mejor que puede hacerse es alejarse de ellos, a menos que lo señale el médico. De esta manera se evitará caer en los riesgos de los fármacos, que pueden causar desde un estreñimiento hasta la propia muerte. 
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