Opinión económica
Consulta sobre tema de la pobreza: CONPES, paso a paso para construir visión de nación
Claudia Guadamuz Moreno
El tema de la pobreza es sumamente complejo. Se trata de un problema que no lo va a resolver quien gane las elecciones el próximo cuatro de noviembre ni es tarea de un solo gobierno. En ese contexto, el Consejo Nacional de Planificación Económica Social (CONPES) en el que convergen representantes de diversos sectores políticos y económicos, realizó una amplia consulta para conocer la opinión sobre la Estrategia de Crecimiento Económico y Reducción de Pobreza (ERCERP), a fin de ir construyendo una visión de nación alrededor del tema y sus opciones de solución.
Dado su grado de complejidad, la solución al problema requiere de sucesivos gobiernos, trabajando consistentemente con una visión de prioridades muy claras y definidas, sobre todo, si esas prioridades responden a la visión de nación que tienen distintos sectores de la vida nacional. Para que la Estrategia contra la pobreza sea sostenible, es necesario mayor compromiso e involucramiento de la sociedad civil.
Entonces, en la búsqueda de elementos para construir una nueva visión de nación, se implementó una consulta amplia con la participación de la sociedad civil, y esta consulta se ha sostenido con todos los sectores representados en el CONPES, con excelentes resultados.
Hemos ido, poco a poco, formulando una Estrategia con la participación activa de Organismos No Gubernamentales (ONG), que hicieron una consulta paralela con el ánimo de enriquecer las propuestas; se ha consultado a alcaldes, a representantes locales, a líderes de los nueve departamentos más fuertes del país, lo mismo que a grupos focales de pobres del área urbana y rural de otros ocho departamentos.
¿Cuál es la razón de la Consulta? La Consulta se hizo para que la ciudadanía contribuya en la formulación de una visión nacional compartida, se apropie de la Estrategia y se comprometa en la implementación de la misma. La sostenibilidad, en gran parte, dependerá del grado de compromiso asumido, y del grado de participación en cada una de las acciones para reducir la pobreza.
La formulación de la ERCERP se ha trabajado por etapas desde 1999 hasta mediados del año en curso. En este orden, se hizo un diagnóstico, se trazaron lineamientos muy específicos, se propusieron metas concretas para resolver los problemas identificados; se armó un portafolio de inversiones y se diseñaron políticas más específicas para darle respuesta a los problemas que golpean a una gran parte de la población nicaragüense.
En cada etapa se hicieron consultas a los diferentes sectores. Una vez que se tuvo la estrategia, se acordó hacer la Consulta a los territorios. Los técnicos se desplazaron por todo el territorio nacional para hacer la consulta en la búsqueda de esa visión de nación, alrededor de la pobreza. Básicamente, se visitaron los lugares donde la pobreza tiene mayor impacto, como Matagalpa, Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) y Jinotega, entre otros.
Esa coordinación entre técnicos y líderes sectoriales fue positiva y enriquecedora. Desde un inicio en el CONPES hubo mucho entusiasmo por el tema, y se notó un alto grado de participación en el momento en que se discutían el diagnóstico y los lineamientos de la estrategia.
En la consulta territorial se percibió que el tema de la pobreza es movilizador y que es una preocupación permanente. Algunos de los participantes nos expresaron que por primera vez, el Gobierno mostraba interés en escuchar las opiniones de la población en torno a los temas que deben ser parte de una Estrategia para la Reducción de la Pobreza.
En este intercambio quedaron demostrada tres cosas: 1) A la gente le gusta la idea de que el Gobierno esté preocupado por una Estrategia para la Reducción de la Pobreza. 2) La gente está dispuesta a contribuir con sus análisis y opiniones a la formulación de una visión de nación y 3) la gente desea participar activamente en la ejecución de la Estrategia para Reducir la Pobreza.
En este proceso de consultas, los participantes hablaron con mucha franqueza y con mucha libertad, seguramente porque la metodología que se aplicó en la consulta era abierta y democrática, o tal vez, porque se les presentó la realidad de manera cruda y transparente.
Desde el comienzo se construyeron lazos de confianza, para que los participantes expresaran libremente sus expectativas, sus creencias, sus deseos, sus frustraciones, y sus aspiraciones, en un ambiente profesional y respetuoso. Todo el proceso dio espacios suficientes para que los participantes se sintieran protagonistas, gestores y dueños de una estrategia que contiene importantes elementos de lo que será la visión de nación.
Al hablar de la realidad, los técnicos se fueron ganando la simpatía, la confianza y la credibilidad de los participantes. Y al final de la Consulta se hacía conciencia, en el sentido de que el tema de la pobreza no se resolverá jamás sin la participación activa y crítica de todos los sectores del país. Muchos de ellos demostraron ser críticos agudos, pero también capaces de presentar propuestas serias y concretas.
En términos generales, la Consulta logró sus objetivos, porque se pudieron recoger las ideas de lo que el pueblo cree debe contener una Estrategia para la Reducción de la Pobreza, que desde ya contribuye a la construcción de una visión de nación. Este Gobierno, y los futuros gobiernos deben tomar muy en cuenta las recomendaciones y las demandas hechas por la población, para que realmente podamos salir de la pobreza.
La autora es Asistente del Consejo Nacional de Planificación Económica y Social 
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