Mortífero
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Johnson derrota a los Bravos |
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Edgard Tijerino M. edgard.tijerino@laprensa.com.ni
Lo más increíble alrededor del comportamiento monticular del fenomenal verdugo de bateadores, Randy Johnson, no es haber ponchado a 20 en un juego, ni 372 en una temporada, ni ser un ganador de Triple Corona, ni tener tres Premios Cy Young en casa y un cuarto rumbo a su bolsillo... Lo insólito, es que antes de enfrentar a los Bravos ayer en el “Bank One Parkball” de Phoenix, en Arizona, era un perdedor de 7 juegos consecutivos en la postemporada... Posiblemente, Barrry Bonds lanzando, quien ha sido también alérgico a los Play Offs, no tendría peor registro que el 2 y 7 de Johnson.
Pero ayer, Johnson se olvidó de todo eso y volvió a ser “El Monstruo” de siempre. Su pitcheo, mortífero, limitando a los Bravos a sólo tres hits y retirando a 20 en fila, garantizó una victoria de los Cascabeles sobre los Bravos por 2-0 en el inicio de la Serie por el banderín de la Liga Nacional.
Fue un duelo de viejos zorros entre dos ganadores de siete Cy Young... Randy de 38 años ha ganado tres, y Maddux de 35, acumula cuatro, pero el afilado pitcher de 6 pies 10 pulgadas, que todavía hace zumbar sus disparos encima de las 95 millas con una frecuencia espeluznante, viene de obtener dos coronas, mejor efectividad con 2.49 y la tercera más grande cifra de ponches en la historia con 372, además de ganar 21 juegos, en cambio Maddux, perdiendo dominio, ganó 17 y perdió 11 con un promedio de carreras limpias encima del 3.00, algo extraño en él... Además, tenía 0-3 y 6.50 frente a los Cascabeles en el Estadio de Phoenix.
Por largo rato el pitcher más cerebral del béisbol, Maddux fue afectado en el propio primer inning por un error de Marcus Giles, un segunda base no graduado... Con un out y Craig Counsell en primera por hit, Luis González bateó hacia la derecha de Giles que fue hacia la pelota con el guante de revés fallando en su intento de atraparla y buscar un doble play... Counsell siguió hasta tercera y Reggie Sanders conectó un hit impulsador para el 1-0.
El derecho de Atlanta estuvo defendiéndose con su repertorio colgando tres ceros, pero en el quinto, con dos outs y bases limpias, Counsell le conectó doble por encima del esfuerzo de Andrew Jones en el jardín central, y de inmediato, hit de Luis González estableció el 2-0 en la pizarra. A partir de ese instante, el marcador no volvió a moverse.
Lo único doloroso para Johnson, antes del noveno inning, es que el único hit en contra, se lo había conectado Chipper Jones dentro del cuadro, aprovechando que Matt Williams perdió el control de la pelota después de haber saltado lo suficiente... El antesalista recuperó la pelota, pero su tiro llegó tarde por una milésima de segundo, y por poco es necesario recurrir a la repetición en cámara lenta, algo que no está permitido, para comprobar si verdaderamente Chipper llegó bien.
Nunca se ha lanzado un no hitter en la historia de los Play Offs, y Johnson, en su gran faena cortando orejas y rabo, sólo había permitido ese batazo de Jones faltando un out para terminar el juego... Fue en ese instante que apareció en escena Julio Franco, otro viejo zorro, Campeón Bate de la Liga Americana en 1991 con Texas, disparó un cohete entre short y tercera para quebrar cualquier discusión. Buscando el out 27, Randy fue sacudido por una línea de Chipper al jardín derecho que colocó el empate en circulación, pero el peligroso Brian Jordan, desajustado por completo, se ponchó finalizando con la angustia.
QUÉ BIEN CHIPPER
Ningún bateador levantaría la mano para enfrentar a Randy Johnson, excepto Chipper Jones... Antes de conectarle dos hits ayer rompiendo su inspiración y dominio, Chipper bateaba para 429 puntos con 6 jonrones en 21 turnos frente a Randy.
En la Serie contra Houston, Chipper registró 444 puntos con 5 carreras empujadas, certificando estar atravesando por un gran momento.
De por vida, en temporada, Johnson presenta balance de 3 y 4 contra Atlanta y una efectividad de 5.17 nada recomendable.
A la altura del noveno inning, su recta todavía viajaba a 97 millas, pero su control no era el mismo y el catcher Damian Miller tuvo que esforzarse al máximo.
El favorito es Arizona por contar con los brazos de Johnson y Schilling una pareja invencible, comparable con Koufax y Drysdale en la época de los Dodgers. 
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