Cédula en los cuernos de la luna
Mario Fulvio Espinoza Ampié
Envío esta carta pública a los doctores Roberto Rivas y Silvio Américo Castellón, ya que hace seis años fui de los primeros ciudadanos que acudió a la Escuela Wisconsin de Las Brisas, a cumplir con los requisitos necesarios para obtener mi cédula.
Durante todo ese tiempo han resultado inútiles mis esfuerzos y las visitas que he realizado a las oficinas del CSE del barrio Monseñor Lezcano, donde sólo saben que “alguna falla” ha tenido mi expediente sin especificar en qué consiste, y a pesar de haber presentado a su debido tiempo el Certificado de Nacimiento del Registro Central del Estado Civil de las Personas donde se reafirma que fui reconocido por mi padre, don Francisco Espinoza Rodríguez, el 29 de junio de 1992 y que, por tanto, mi nombre legítimo es Mario Fulvio Espinoza Ampié.
De esa oficina me enviaron en dos oportunidades a las de Metrocentro, donde tampoco me dieron ninguna explicación, pero sí me dijeron que en vista de la “falla” me entregarían un documento supletorio —que no sé con qué nombre saldrá—, para que pueda ejercer mi derecho al voto.
A 19 días de las elecciones el tal documento supletorio no me ha sido entregado, y en realidad no sé si es Mario Fulvio Ampié o Mario Fulvio Espinoza Ampié el que depositará su voto.
Mi temor es no votar por carecer de la famosa cédula o del tal documento supletorio, si eso sucede me reservo el derecho de acudir a los tribunales competentes para denunciar a los organismos que han violando mi derecho humano a participar en la elección de las autoridades superiores de mi país. 
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