Correo
Portada Impresa
    La Prensa    
Archivo
Busqueda
MIéRCOLES 17 DE OCTUBRE DEL 2001 / EDICION No. 22524 / ACTUALIZADA 01:30 am

PORTADA
POLITICA
ECONOMIA
NACIONALES
REGIONALES
EDITORIAL
DEPORTES
SUCESOS
EL MUNDO
OPINION
REVISTA
SUPLEMENTOS
OBITUARIOS
CARTAS AL DIRECTOR

CLASIFICADOS
SUSCRÍBASE


   
Los evangélicos, no somos todos sandinistas

Melba Ligia Sandoval Díaz

El señor Omar Duarte y demás líderes políticos deben dejar de andar pregonando que los evangélicos somos todos sandinistas, tienen que tomar en cuenta que somos un pueblo pensante, no borregos que se dejan manipular.

Es cierto que estamos en constante oración, pero no para que gane la Convergencia, sino para que Dios nos indique a quién darle nuestro voto, y Él que tiene la potestad de poner y quitar gobernantes nos dé el que más convenga a esta nación tan sufrida y maltratada.

En cuanto al ayuno, bíblicamente no es correcto hacerlo público, menos aún anunciarlo en un medio de comunicación, la Biblia lo que dice es: “Jesús y el ayuno, pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto, y tu Padre que ve en los secretos te recompensará en público. Mateo 6: 17-18”.

Nunca he militado en ningún partido ni pienso hacerlo, porque mi líder es Cristo, quien murió en el Calvario para darme salvación y vida eterna. Recuerden el versículo bíblico que dice: “Maldito el hombre que confía en el hombre”.

Cada quien es libre de pensar y votar por quien le parezca mejor, pero algunas de mis razones para no darle el voto a la Convergencia son:

1) Por el Servicio Militar tuve que separarme de uno de mis hijos.

2) Por sólo el hecho de trabajar en LA PRENSA, en julio de 1983 las turbas me pintaron mi casa, acusándome de farisea y diciendo que me tenían vigilada.

3) Durante los 15 meses de cierre indefinido que sufrió este periódico, el jueves 30 de abril de 1987 el capitán Oscar Loza, al mando de aproximadamente 30 efectivos de la Seguridad del Estado sandinista, se tomaron la instalación para catearla y amedrentarnos a los empleados que estábamos aquí.

4) Todas las tardes éramos asediados por las turbas que nos amenazaban con quemar las instalaciones de este Diario, y luego recibíamos llamadas a nuestras casas amenazándonos constantemente.

5) Después de constantes cierres y represiones de parte de la Dirección de Medios de Comunicación, un 26 de junio de 1986 a las 5:00 de la tarde, don Carlos Holmann (q.e.p.d.) nos leyó la nota donde ordenaban el cierre indefinido de LA PRENSA, el que duró del 26 de junio del 86 al 19 de septiembre del 87.

Lo aquí relatado no me lo contaron, lo viví en carne propia, y no quisiera que la historia se repitiera. Dios no ayude y nos guíe por el camino correcto.

Miembro de la Primera Iglesia Evangélica de Managua.  
.


---
   
Otras Noticias

Farmacias de turno

Los evangélicos, no somos todos sandinistas

Cédula en los cuernos de la luna

Concejal de la RAAN