Conteo rápido y principio de transparencia
En las condiciones actuales de Nicaragua, el conteo rápido de las votaciones y sobre todo el conocimiento público inmediato de sus resultados, constituyen un aspecto muy importante del principio de transparencia electoral, que es uno de los cuatro principios fundamentales que caracterizan a unas elecciones libres y limpias.
Por definición, las elecciones son la fuente de la voluntad popular para la delegación del poder político entre los partidos y personas que reciben el voto ciudadano. Sin embargo, para que cumplan esa función las elecciones deben celebrarse en condiciones de plena libertad de participación ciudadana, de efectiva igualdad de oportunidades para los partidos y candidatos, y de transparencia de todos los actos del proceso electoral. Lo cual se consigue sólo si se respetan los principios fundamentales siguientes:
Primero, el principio de unidad, o sea que los distintos actos electorales integren un sólo proceso cuyas partes se condicionan recíprocamente; segundo, el principio de inmediatez del escrutinio electoral, o sea que el conteo de los votos se debe hacer en cuanto terminen las votaciones y en el mismo lugar donde éstas se efectuaron; tercero, el principio de transparecia, o sea que las distintas operaciones del proceso electoral se hagan a la vista de las personas que están legitimadas para fiscalizarlas y observarlas, y los resultados de las votaciones se den a conocer públicamente de inmediato; y cuarto, el principio de reclamación e impugnación, o sea que los partidos políticos y los candidatos deben tener la oportunidad —por medio de sus representantes debidamente autorizados— de reclamar e impugnar cualquier anomalía, y las autoridades electorales correspondientes deben responder y resolver en el tiempo y forma señalados por la ley.
Ahora bien, para ser considerado como parte del principio de transparencia del proceso electoral, el conteo rápido debe ser técnicamente correcto en lo que se refiere a la muestra seleccionada y al procedimiento de conteo aplicado, así como imparcial con respecto a los partidos políticos y los candidatos contendientes, e irreprochablemente honesto. Pero, además, sus resultados deben ser conocidos por el público de inmediato pues de otra manera no tendrían ningún sentido.
Las autoridades electorales tienen razón al no autorizar ni reconocer el conteo rápido que haga cualquier persona u organismo, pues, así como hay encuestas manipuladas para confundir a la opinión pública también pueden hacerse conteos rápidos sin rigor técnico ni escrúpulos éticos, cuya divulgación más bien puede servir para exaltar los ánimos ciudadanos y provocar disturbios políticos. Sin embargo no pueden dejar de autorizar el conteo rápido de organismos que son técnica y profesionalmente competentes, así como también independientes, imparciales y honestos de manera comprobada. Y tal es el caso de Ética y Transparencia, el organismo nacional de observación electoral que se formó antes de las elecciones nacionales de 1996 y desde entonces ha fiscalizado exitosamente 3 elecciones (una presidencial, en 1996; una regional de la Costa Atlántica, en 1998; y una municipal, la del año pasado) y durante este lapso se ha labrado una excelente reputación nacional e internacional.
Como es sabido, para hacer el conteo rápido en las próximas elecciones Ética y Transparencia ha contratado al experto canadiense Neville Nevitte, cuyo profesionalismo y autoridad ética son reconocidos internacionalmente. Nevitte ha dirigido al menos 10 conteos rápidos de votaciones en distintas partes del mundo, el último de ellos en las elecciones presidenciales del Perú, el 3 de junio el corriente año, en las que su conteo rápido tuvo un margen de error del 1 por ciento y sus resultados sólo fueron diferentes en 0.02 por ciento, con respecto a las cifras oficiales que proporcionó el organismo electoral peruano.
Ética y Transparencia está invirtiendo toda su capacidad técnica y su prestigio profesional y moral en el conteo rápido, el que si se hace público de inmediato sería, como dijo el señor Neville Nevitte en nuestra edición de ayer lunes, “un factor importante de estabilización”. En efecto, la divulgación del conteo rápido aliviaría las tensiones que hay entre la ciudadanía y sobre todo entre los partidarios políticos —ante unas elecciones tan reñidas como serán sin dudas las del 4 de noviembre—, y además disuadiría a quien quisiera hacer fraude con las cifras de las votaciones. 
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