¡Cómo se crecieron!
Edgard Tijerino M. edgard.tijerino@laprensa.com.ni
En “la casa” que Babe Ruth construyó, Joe DiMaggio engrandeció, Mickey Mantle estremeció y Reggie Jackson convirtió en un manicomio, los Yanquis completaron anoche un resurgimiento espectacular para eliminar al equipo más crecido en los últimos meses de temporada, Atléticos de Oakland, y avanzar a la batalla por el banderín de la Liga Americana contra los Marineros de Seattle.
El marcador final fue de 5 por 3 en un partido de agobiante presión para los abridores Roger Clemens y Mark Mulder, fuera de combate en el quinto episodio.
Pueden creerlo amigos: un hombre ponchado, Bernie Williams, y otro atrapado, Chuck Knoblauch, anotaron carreras de significativa incidencia, aprovechando la tenebrosa defensiva de unos Atléticos que se vieron afectados por el desgaste y sin su cuarto bate Jermaine Dye, lesionado el domingo... Y esas dos carreras, fueron la diferencia entre sobrevivir o morir para Oakland.
Cuestión de merecimientos, como todo en esta vida. Los Yanquis estaban con la soga al cuello después de perder los dos primeros juegos, y se salieron del ataúd frente a un pitcheo formidable del zurdo Barry Zito para ganar el viernes en Oakland... Funcionaron ofensivamente el domingo en apoyo del “Duque” para empatar la serie, y regresando a Nueva York, se levantaron de un 0-2 adverso para imponerse en la batalla crucial.
¿Qué discutir?.. Cierto, con el juego 2-2, Greg Myers el catcher que reemplazó a Ramón Hernández, debió haber tirado bien a primera cuando Bernie se ponchó en el tercero y Eric Chávez tenía que haber asegurado ese roletazo fácil conectado por Scott Brosius, pero perdió la pelota y los Yanquis se encaramaron 3 por 2. También es cierto que Chuck Knoblauch, atrapado por un viraje de Mulder, nunca debió haberse instalado en segunda, pero Jason Giambi tiró mal, y después de un sacrificio, el corredor yanqui anotó por fly de Derek Jeter al jardín izquierdo.
Pero, eso es parte del juego. Flaqueó la defensiva de Oakland y la posibilidad de sobrevivir se derrumbó.
Ah, sin el pasbol de Mickey Owens en 1941 y sin la falla de Bill Buckner en el 86, esas Series Mundiales hubieran podido tener otro desenlace, pero hay errores que matan, como los de Myers, Chávez y Giambi... Dos es mucho y tres, una multitud.
Antes que todo esto ocurriera, Oakland había tomado ventaja de 1-0 con doble de Johny Damon y hit empujador de Jason Giambi en el primero. Continuó arremetiendo en el segundo con cohete de Jeremy Giambi después de doblete de Terrence Long... Con el marcador en contra 0-2, un hit de Alfonso Soriano con las bases llenas en el cierre del segundo, decretó el empate 2-2, y más tarde.
¿Quién iba a sospechar que los fildeadores de Oakland se estarían moviendo sobre gelatina fabricándole posibilidades a los Yanquis?.. Pero eso fue exactamente lo que ocurrió, antes del tiro de gracia ejecutado por Dave Justice con su jonrón sobre pitcheo de Tim Hudson.
JETER CLAVE
En forma casi milagrosa, los Yanquis ha esquivado la cuchilla amenazante cayendo sobre sus cuellos en el tercer juego.
La jugada magistral de Jeter en aquel partido y la otra acrobacia de circo que realizó anoche, lo convirtieron en el factor clave de la serie.
A partir de ese impacto psicológico, los Atléticos no volvieron a ser los mismos del cierre de temporada y el inicio del Play Off.
Ahora, Yanquis-Marineros, a partir de mañana, con Mike Musina en la trinchera posiblemente frente a Aaron Sele. 
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