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LUNES 8 DE OCTUBRE DEL 2001 / EDICION No. 22515 / ACTUALIZADA 12:40 am

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Invierno favorece cultivos

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.Las siembras de maní necesitan en su período vegetativo 600 milímetros de agua

El comportamiento del invierno durante la postrera ha beneficiado los cultivos de maní en la zona de occidente.

 

Juan Carlos Bow
juancarlos.bow@laprensa.com.ni

Los cultivos de maní de la zona de León y Chinandega han sido favorecidos por el buen invierno que se ha desarrollado durante el presente ciclo agrícola, según dijeron productores y autoridades del Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For).

Luis Mejía Selva, director de Delegaciones Territoriales del Mag-For, manifestó que aunque las precipitaciones en la siembra de primera no permitieron a muchos productores de maní sembrar “en tiempo y forma”.

“El invierno que se ha desarrollado en la postrera ha beneficiado los cultivos de maní, de los cuales se espera un rendimiento de 46 quintales por manzana”, añadió.

Carlos Deshon Duquestrada, productor de maní en Chinandega, aseguró que “el invierno ha sido excelente para el maní, tanto es así que a pesar de reducir el área de siembra, posiblemente la producción va a ser similar a la del año pasado”.

William Gurdián Debayle, productor de maní en León, dijo que las condiciones climáticas del presente ciclo agrícola han favorecido notablemente el cultivo del maní.

SUFICIENTE AGUA

Mauricio Zacarías Batres, representante de los productores de maní en la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), indicó que la siembra de maní durante su periodo vegetativo, necesita de 600 milímetros de agua.

El período vegetativo del maní es de 120 días, y comienza a finales de julio o inicios de agosto y finaliza a fines de noviembre o en los primeros días de diciembre, según Batres.

Añadió que esa cantidad de agua debe estar distribuida durante todo el período vegetativo, y no caer en los primeros meses del período vegetativo.

“Los 600 milímetros de agua deben caer durante todo el período de desarrollo del cultivo y no en los primeros días, pues no habría un buen crecimiento”, comentó.

Aseguró que para alcanzar los 600 milímetros de agua se necesita que caiga un promedio de dos pulgadas semanales de agua.

DIFERENCIA EN ZONAS

Carlos Deshon Duquestrada, productor de maní en Chinandega, dijo que en esa zona “se siembra más y se sacan mejores cosechas de maní que en León, debido a que los productores leoneses hace poco iniciaron a cultivar maní”.

Agregó que entre esas dos zonas ha habido una diferencia en cuanto a los rendimientos, lo que se debe a un déficit de lluvia que hay en León y a la “poca tecnología” que existe en esa zona.

Comentó que esa diferencia en cuanto a los rendimientos entre León y Chinandega, se debe a que “los suelos están empobrecidos en esa zona (León), por lo que hay que meterles buenos fertilizantes para sacar buenas cosechas”.

Indicó que otro problema que tuvieron los leoneses para este ciclo agrícola es que el invierno les entró tarde, por lo cual tienen que estar preparados para sembrar.  
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