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LUNES 8 DE OCTUBRE DEL 2001 / EDICION No. 22515 / ACTUALIZADA 12:40 am

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A los 43 años, llegó a los 3000 hits
Rickey, un diablo

Foto  
.Batea un hit y sale de juego

Ricky Henderson cerró la campaña con su hit 3000.

 

Edgard Tijerino M.
egard.tijerino@laprensa.com.ni

Nuestros abuelos y nuestros padres, acostumbraban decir, para tipificar a un chavalo inquieto, incontrolable, capaz de todo lo imprevisible: es un diablo… Claro, el diablo no estaba devaluado en esos tiempos por los “Monstruos” que ahora encontramos en los juegos electrónicos de Nintendo y en las nuevas películas de ciencia-ficción... Para los pitcheres de las Grandes Ligas, para los managers, para los cronistas, para los aficionados, Rickey Henderson fue siempre “un diablo”.

Y ayer, puede haber concluido su deslumbrante carrera, como un diablo... Por cumplir 43 años, Rickey conectó 4 hits en 5 turnos y se robó una base, mientras aterrizaba estruendosamente en la pista de los 3000 hits.

La velocidad puede matar, pero en béisbol, la velocidad es vida, y Rickey Henderson fue desde su debut con Oakland en 1979, un relámpago cegador con su actuación y con su corring.

“Alguien me dijo que el béisbol era un juego aburrido. Como pelotero, nunca voy a permitir que se diga eso. Béisbol es agilidad, rapidez, sorpresa, espectáculo”, dijo en una entrevista a Sports Illustrated en 1990 cuando obtuvo el reconocimiento como Más Valioso de la Liga Americana.

El juego de Rickey siempre fue remarcable... Consiguió notoriedad como un lead-off que podía atormentar más al pitcheo rival, desplegando un swing de bola larga y en dos ocasiones registró 28 jonrones.

Con Henderson, parpadear equivalía a tomar un gran riesgo, y de eso estaban conscientes todos. Los pitcheres que lo vieron batear 300 o más en ocho ocasiones, los catcheres a quienes mantenía con los nervios alterados, los fildeadores tratando de anticiparse, y el público tratando de no perderse su siempre imprevisible accionar.

Atrapado por Oakland en cuarta ronda del draft de 1976, Henderson pasó a los Yanquis en 1985 y regresó a los Atléticos en el 89... Fue enviado a Toronto en la recta final del 93 pero regresó a Oakland en diciembre de ese mismo año como Agente Libre... En el 96 vistió la casaca de San Diego, estuvo con Anaheim en el 97 y regresó a Oakland en el 98... Los Mets lo adquirieron para las temporadas del 99 y 2000, pero antes de cerrar este último año, lo trasladaron a Seattle... Sin duda, un tour endiablado.

NUNCA 200 HITS

Henderson nunca conectó 200 hits en una temporada, pero igual que Eddie Murray, Cal Yaztremski y Dave Winfield, eso no fue un obstáculo para evitar su ingreso al Club de los 3000... Sin necesidad de batear 200 hits, Henderson, cuya máxima cifra es de 179, fue capaz de registrar tres temporadas con 100 o más robos, incluyendo el récord de 130 en 1982.

El sábado, Rickey disparó su hit 2,999 y quedó frente al reto de buscar el 3000 la tarde del domingo contra el pitcheo de los Rockies encabezado por John Thomson, logrando la hazaña al irse de 1-1.

¿Se puede ser todavía un diablo a los 43 años?.. Por lo menos a Rickey le queda algo del “olor” a azufre.  
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