Una elección histórica
Mauricio Mendieta Herdocia
Tanto por la ejemplar, ordenada y masiva participación ciudadana, como por la reducción del porcentaje de abstención a niveles históricos insospechados, según el Consejo Supremo Electoral menores al 7 por ciento en las elecciones del pasado 4 de noviembre, todos los ciudadanos de este país debemos sentirnos orgullosamente nicaragüenses.
Debido a esa expresión de voluntad popular nuestra democracia ha evolucionado hacia una nueva etapa de superación y fortalecimiento. Ya sustituimos el fusil como instrumento de cambio, por el voto. Ahora nos toca cambiar la pedrada y la discusión, por la palabra y el diálogo, ya que ése es el camino que con gran sabiduría ha señalado nuestro pueblo con su encomiable y expresiva demostración.
Estas elecciones, sin duda alguna, se han convertido en un hito histórico, y ejemplo para las democracias mundiales de una efectiva participación ciudadana.
Según el Centro de Capacitación Electoral (CAPEL), perteneciente al Instituto Interamericano de Derechos Humanos, el país a nivel mundial en donde el voto no es obligatorio, que presentaba el porcentaje más bajo de abstención, era Portugal, con un 8.3 por ciento, en las elecciones de 1975. En Latinoamérica, Chile, con voto obligatorio, presentaba el nivel más bajo con un 9 por ciento en sus elecciones de 1993.
Después de los resultados finales y según los datos de CAPEL, en los países donde el voto no es obligatorio, Nicaragua pasaría a ocupar el primer lugar a nivel mundial en lo que a porcentaje de abstención se refiere.
Luego de esta extraordinaria manifestación del pueblo nicaragüense, definitivamente el sistema democrático representativo y participativo en un estado social de derecho, es el sistema político perfectible y viable que más se adapta a nuestra idiosincrasia para impulsar y lograr el desarrollo integral de la nación.
El resultado final de estas elecciones compromete más al señor presidente electo Ing. Bolaños, en el cumplimiento de sus promesas de campaña. Y para lograr ejecutarlas con éxito, deberá apoyarse, sin duda alguna, en el extraordinario respaldo que con su voto le concedió el pueblo nicaragüense.
Son muchos los desafíos que enfrentará el nuevo gobierno, sin embargo, su principal reto debe ser la disminución efectiva de la pobreza, y en esta importante misión, la Empresa Privada debe ser su principal aliado, y funcionar como el pivote central en el orden estratégico de la reducción de la misma, por medio de la generación de puestos de trabajo permanentes.
No puede ser, que según el PNUD, la mitad de nuestra población continúe siendo pobre, y que el 17 por ciento, que son un poco más de 850 mil nicaragüenses sigan viviendo en una situación de extrema pobreza.
Decía el sabio pensador oriental Confucio, que “en un país mal gobernado debe inspirar vergüenza la riqueza, y en uno bien gobernado vergüenza la pobreza”.
El autor es Ex presidente del Comité de Promoción del Voto. 
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