Entrevista - Ricardo Pasos: Escritor nicaragüense
“En mí está la indagación sobre el alma de la mujer”
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 | El novelista Ricardo Pasos Marciacq luce agitado, entusiasta, por su pronto viaje a la comunidad artística de Yaddo, situada en Saratoga Spring, estado de Nueva York, donde pasará dos meses
escribiendo su próxima novela cuyo nombre con perspicacia no quiere revelar. Yaddo lo ha seleccionado entre miles de autores con una beca que le permitirá escribir con todas las comodidades, en parajes de lagos congelados, como el mismo escritor ha dicho |
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Ricardo Pasos Marciacq. |
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Marta Leonor González marta.gonzalez@laprensa.com.ni
¿Cuál ha sido su reacción ante esta distinción? Hay un grupo de escritores norteamericanos que conocen mis novelas, ellos me instan a que mande mi obra a esta corporación donde han estado todos los premios Pulitzer, varios ganadores del National Book Award en los Estados Unidos. Ellos leyeron mi obra y en base a eso me seleccionaron.
La estadía en Saratoga Spring es sólo para escribir, dedicarse exclusivamente a eso, con un régimen de monasterio. Te invitan para escribir y te dan las condiciones para desarrollar tu creación, en mi caso terminaré mi próxima novela. Por otra parte, soy el primer nicaragüense que se le reconoce con esta distinción, me llena de orgullo, pero también de mucho temor.
¿Su próxima novela está signada por los personajes femeninos que lo atrapan?
Voy a escribir inspirado en la época de José Santos Zelaya, el nacimiento de la caficultura en Matagalpa, la llegada de los alemanes, ingleses y el cuestionamiento, qué es lo que pasó con Matagalpa, una ciudad tan atrasada, y por qué el café ha sido tan maltratado, igual que la mujer, la belleza, y el arte. Por qué Matagalpa se pasmó como un pan que sale del horno.
¿Todos estos planteamientos se llevan al campo literario o sólo histórico?
Los planteamientos van a estar en la vida cotidiana de mujeres, y en personajes como la india pupuluca Yara, o Adelaida, que es la única mujer que toca piano en el “Disparate de Potter” toda esa ambientación. Claro que parto por supuesto de los datos, y la investigación histórica que he realizado a través de los libros de Dora María Téllez, Von Howald, Eddy Kühl y otros.
Luego las investigaciones que hice en las Gacetas desde 1892 hasta 1901, en ellas encontré datos curiosos, he viajado a Matagalpa, montado en mula y recorrido los lugares para ambientar la novela.
Abordo —y ese es mi interés— la contradicción con la que se enfrenta la mujer ante una Constitución liberal, en la que la mujer sigue siendo marginada, y ella no vota, no es ciudadana, la educación es para el hombre.
¿Por qué casi siempre personajes femeninos?
En Nicaragua se ha cometido una gran injusticia en la historia y en la literatura. Las mujeres están ganando un sitial clásico en la literatura como Vidaluz Meneses, Michelle Najlis, Daysi Zamora. Las mujeres han irrumpido en la poesía y la narrativa. Rosario Aguilar, Gioconda Belli. ¿Cuántas mujeres extraordinarias pueden haber existido en Matagalpa en la época del café?
¿Y la crítica literaria femenina cómo ha valorado sus novelas?
Las críticas han sido muy veladas. Algunas mujeres han dicho que por qué escribo indagando el alma femenina, al comienzo decía tímidamente que igual hicieron Tolstoi, Dostoievski o Flaubert. Yo, ¿por qué no puedo escribir sobre lo que considero como la mujeridad? Frente a este reto, meter la mano en el alma de la mujeridad, y quién soy yo para pensar como mujer... eso ya está en el oficio de un buen escritor frente a un buen tema.
Si la mujer escribe sobre la masculinidad no significa que sea marimacha, sino que está dotada para escribir sobre este tema, y tal vez no está dotada para escribir sobre el niño u otro tema. En mí está la indagación sobre el alma de la mujer... mientras un hombre lo hace, no veo por qué debe estar malo. Acá en Nicaragua lo que ha faltado es una crítica escrita.
¿Escribir acerca de personajes femeninos le ha cambiado la vida?
Soy más crítico y más exigente. Mis novelas han incidido en las jóvenes universitarias, ya que lo que ellas van buscando es esa mujereidad.
Aunque trata figuras masculinas, ¿cómo aborda al otro género?
El mejor personaje que he creado ha sido Andrés Goyeneche, y es el joven que reencarna la Ilustración en Raphaela; en María Manuela está representada en otros; en Julia los personajes masculinos —Cerapito— toman fuerza en mis novelas.
¿Cuál es su visión acerca del feminismo?
Un feminismo equilibrado me parece necesario. Un feminismo en que la mujer se considere hombre, no vale nada. El feminismo para mí debe estar más ligado al desarrollo y defensa de la mujer al arte, al trabajo, y a todos sus derechos como mujer.
¿Usted ha creado algún personaje femenino del que hoy se arrepienta?
No. Lo que ha pasado es que me he arrepentido de algunos personajes que no los he defendido con la gallardía que debía. Aunque me parece que quien tiene que defenderlos es el lector.
PRODUCCIÓN LITERARIA
Ricardo Pasos Marciacq ha publicado las novelas: “El Burdel de las Pedrarias” (1995), “María Manuela” (1996), Raphaela... una danza en la colina y nada más”, “Julia y los recuerdos del silencio” (2000), “Las semillas de la Luna” (cuentos, 1996) extenso poema en prosa “Nicaraocalli, Teote Güegüense” (1993) y “Prosemas sobre la mujer, la belleza y el arte”, dispersos en periódicos y revistas. También ha editado cuadernos didácticos de filosofía para estudiantes universitarios.
Pasos Marciacq es agrónomo y tiene una maestría en Filosofía. 
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