Terrorismo y economía dominarán agenda de Cumbre Iberoamericana
 |
|
 | Presidente Alemán podría
no asistir, dice Canciller |
|
Arnoldo Alemán. |
| |
AFP
LIMA.- La asistencia del presidente Arnoldo Alemán a la XI Cumbre Iberoamericana que se celebrará el próximo fin de semana en Lima, Perú, fue puesta en duda por el canciller Francisco Aguirre, quien adujo razones de incertidumbre que vive Nicaragua y que obligarían al presidente a permanecer en el país.
“Había dos viajes programados, uno a El Salvador que iba a ser mañana por la mañana y un segundo a la Cumbre Iberoamericana en Perú a finales de la semana”, dijo.
¿Damos por un hecho que se suspende la visita a Perú?, preguntaron los periodistas.
“Yo diría que sí”, respondió Aguirre.
A ésta que sería la última cumbre de Arnoldo Alemán, se espera la asistencia de los mandatarios de veintiún países y estaría centrada este año en el análisis del terrorismo transnacional y los desequilibrios comerciales, dos temas que tienen en vilo a todo el planeta.
La cumbre se desarrollará por primera vez en Lima y significará un espaldarazo al proceso de redemocratización de Perú, iniciado tras la crisis que condujo al derrumbe del régimen de Alberto Fujimori y a la elección y la toma de mando, hace apenas cuatro meses, del presidente Alejandro Toledo.
Los cónclaves iberoamericanos brindan desde 1991 un ámbito de discusión único a una vasta y disímil comunidad política. El presidente cubano Fidel Castro y el rey de España Juan Carlos I son los únicos que participaron hasta el momento en todos los encuentros.
Las cumbres siempre se realizaron con temas sectoriales —la del año pasado en Panamá estuvo consagrada a la infancia— pero este año tendrá una agenda global, lo que permitirá abordar aspectos cruciales de la coyuntura internacional, según dijo a la AFP el vicecanciller peruano, Manuel Rodríguez, secretario pro témpore de la cumbre.
La preocupación por la situación mundial quedará plasmada en la firma de dos documentos adicionales a la Declaración de Lima, precisó Rodríguez.
Uno de esos documentos tiene que ver con los atentados del 11 de septiembre, cuando aviones de pasajeros fueron estrellados contra las Torres Gemelas de Nueva York y contra el Pentágono en Washington, dejando más de 5,000 muertos.
El otro documento abordará la evolución del comercio y de la situación económica internacional, en medio de tendencias recesivas en las naciones industrializadas y del estancamiento —cuando no de una prolongada y grave recesión, como en el caso de Argentina— de muchas economías latinoamericanas y de los procesos de integración regionales.
“Serán dos documentos que darán respuesta no sólo a temas de política internacional —democracia, estado de derecho, gobernabilidad, deuda externa, derechos humanos, lucha antidrogas, entre otros— sino una respuesta a factores de coyuntura que marcan el compás de la situación mundial”, indicó el vicecanciller peruano.
La cuestión del terrorismo dio lugar el año pasado a una polémica en torno a una propuesta española de condena de la organización separatista vasca ETA, que Cuba se negó a firmar por considerar que se debían condenar todas las formas de terrorismo por igual, en alusión a las agresiones exteriores denunciadas por las autoridades de la isla comunista.
La cita iberoamericana estará rodeada de excepcionales medidas de seguridad en tierra, en el espacio aéreo y en la zona marítima adyacente a Lima. El escenario de la reunión, un lujoso hotel en el residencial distrito limeño de San Isidro, estará protegido por un cordón policial que impedirá el acceso de personas sin autorización en un perímetro de 200 metros a la redonda.
La cumbre se realiza en tres etapas: el 20 arranca con los coordinadores nacionales, el 23 será el turno de los cancilleres, y la tarde del 23 y todo el 24 el protagonismo estará reservado a los jefes de Estado y de Gobierno.
Entre las principales figuras se espera igualmente a los presidentes Vicente Fox (México), Hugo Chávez (Venezuela), Fernando Henrique Cardoso (Brasil), Andrés Pastrana (Colombia), Fernando de la Rúa (Argentina) y Ricardo Lagos (Chile).
Asistirán, asimismo, los presidentes Miguel Ángel Rodríguez (Costa Rica), Gustavo Noboa (Ecuador), Francisco Flores (El Salvador), Alfonso Portillo (Guatemala), Carlos Flores (Honduras), Mireya Moscoso (Panamá), Luis González Macchi (Paraguay), Hipólito Mejía (República Dominicana) y Jorge Batlle (Uruguay).
El rey Juan Carlos I y José María Aznar representarán a España. Por parte de Portugal, acudirá el presidente Jorge Sampaio.
FUJIMORI EL GRAN AUSENTE
La Cumbre Iberoamericana de Lima será inaugurada por el presidente peruano Alejandro Toledo, quien llegó al cargo hace cuatro meses tras la crisis política que precipitó, hace exactamente un año, la caída del presidente Alberto Fujimori (1990-2000).
Esa crisis había alcanzado su desenlace precisamente en el momento de la X Cumbre Iberoamericana que se celebró en Panamá los días 17 y 18 de noviembre de 2000.
Fujimori había salido de Perú el 13 de noviembre a bordo del avión presidencial para participar en la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) de Brunei, tras la cual debía viajar a Ciudad de Panamá.
Pero a esta última cita nunca llegó. Tras la reunión de Brunei, el mandatario peruano —que había asistido regularmente a todas las cumbres iberoamericanas, inauguradas en 1991— se dirigió a Japón, la tierra de sus ancestros, con el objetivo declarado de gestionar créditos en beneficio de su país. Desde allí, anunció su renuncia. 
|