Indígena muerto en confuso incidente
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 | Reporte policial indica que las denuncias apuntan a que el hecho ocurrió supuestamente durante una riña con dos soldados que aducen defensa propia |
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Heberto Jarquín M. CORRESPONSAL/TRIÁNGULO MINERO sucesos@laprensa.com.ni
Los soldados del Ejército Nacional, Pedro Domínguez Chale, de 22 años, y Fernando LcWood Ramírez, de 20, se encuentran detenidos en Bilwi mientras la Policía investiga la forma en que supuestamente habrían ultimado a tiros al indígena Pinock Gil Milicios, en la comarca de Shasa, 90 kilómetros al sureste de Bilwi.
El hecho presuntamente se habría producido el martes 13 de noviembre a las 10:45 de la noche, cuando los uniformados compraban cigarrillos en una pulpería de Shasa y se escucharon dos disparos de fusil AK, después apareció el cadáver de Gil Milicios, de 30 años, originario de la comunidad de Sukat Pink, quien se desempeñaba como motosierrista en un aserradero propiedad del señor Isidro Escobar Thompson.
“Las indagaciones preliminares indican que el indígena murió del impacto de dos balas; los soldados Domínguez Chale y LcWood Ramírez aducen que mientras compraban cigarrillos, el ahora occiso se abalanzó sobre uno de ellos con la intención de quitarle el arma de reglamento, y el otro supuestamente actuó en defensa propia y lo acribilló”, informó el comisionado Gregorio Aburto, jefe de la Policía en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).
El jefe policial agregó que “las circunstancias en que se produjo el homicidio son confusas, y las investigaciones están encaminadas a determinar si hubo agresión en contra de los militares y cuál de ellos fue el que disparó, acabando con la vida de Pinock Gil Milicios”.
Mientras tanto, aquí en Managua el vocero del Ejército, mayor Álvaro Ibarra, no negó ni confirmó el hecho tras expresar que “en este momento no puedo dar una información”. Ibarra dijo que si existió el hecho, es una información que dependía de Auditoría Militar y que, por ser domingo (ayer), esas oficinas están cerradas.
DENUNCIAN ANARQUÍA
Campesinos de la zona de Tasba Pri, municipio de Puerto Cabezas, han expresado quejas de inestabilidad presuntamente provocada por soldados que prestan servicio en la base militar de Shasa, donde a finales de septiembre desertaron siete uniformados que violaron a cinco campesinas, robaron y asesinaron a un ciudadano.
Ernesto González Cruz y Ramón González Torres, padre y hermano respectivamente del campesino Simeón González Torres, asesinado el 30 de septiembre en la comarca de Columbus, 100 kilómetros al suroeste de Puerto Cabezas, denunciaron que no se ha hecho justicia.
“Lo único que saben decir es que fueron los siete desertores del Ejército los que mataron a mi hijo, pero ahí andan con las tropas los hermanos Andrés y Carmelo Ocampo, baquianos del Ejército, que fueron vistos junto a los supuestos desertores cuando asesinaron a mi hijo Simeón”, se quejó don Ernesto González.
Por su parte, Ramón González asegura que los militares de la base del Ejército en Shasa siguen cometiendo abusos en contra de la población campesina. “Los obligan a abandonar sus fincas acusándolos de ser colaboradores del FUAC. Considero que con todo lo que ha pasado ya deberían relevar a ese contingente que está a cargo del mayor Álvaro Lanzas, es necesario que los organismos de derechos humanos investiguen este caso”, concluyó. 
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