Luceros llenaron el firmamento
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 | A los admiradores del cosmos no les importó el desvelo para presenciar el espectáculo celestial |
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La tierra ayer fue rociada por millares de meteoritos que desencadenaron luminosos destellos en cielos como el nicaragüense. |
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Lucía Vargas C. CORRESPONSAL/ CARAZO nacionales@laprensa.com.ni
Como ya se había anunciado por los especialistas en Astronomía, el cielo se llenó de fugaces luces la madrugada de este domingo, lo que fue motivo para algunas familias caraceñas para compartir ese espectáculo celestial sacrificando el mejor sueño para no perderse ni un poco del fenómeno que aconteció con sus mejores galas.
César Campos, aficionado a la Astronomía, esperó desde la noche anterior junto a su familia hasta que el reloj marcó las 3 y 30 minutos de la madrugada para salir rumbo a la carretera entre Jinotepe y San Marcos, y así escoger el mejor lugar donde se pudiera apreciar con nitidez la actividad de los meteoros.
Un termo con café caliente para enfrentar el frío de la meseta de Carazo fue uno de los mejores acompañantes de esta familia y de un grupo de amigos que también se sumaron a esa aventura. Los espectadores del cosmos buscaron zonas donde el cielo estuviera despejado hasta dejar atrás el departamento y acomodarse en un lugar cerca de Catarina.
ADMIRANDO EL CIELO
Durante un recorrido realizado por LA PRENSA, fue notorio, que aunque muchos ignoraron este evento alguno que otro ciudadano se encontraba en la acera de su casa o en la carretera, con los ojos dirigidos al firmamento para esperar la “lluvia de estrellas” que iluminaba el cielo.
Campos, quien también practica el deporte de parapente, explicó que el mejor lugar para observar el acontecimiento era la Laguna de Apoyo, y fue ahí donde culminó su travesía familiar para vivir la experiencia de esta eventual actividad celestial que intensificó sus luces entre las 4 de la madrugada a las 5 y 30 minutos de la mañana de este domingo.
El juego de luces que en algunos momentos fue intenso hasta dejar una estela luminosa en el cielo se fue perdiendo de la vista humana al llegar la aurora de este 18 de noviembre, cuando el Astro Rey asomó sus rayos, pero la experiencia quedó viva en esta familia y otras que se desvelaron con razón.
ASOMBRO CON CADA DESTELLO CELESTIAL
La “lluvia” de ayer en la madrugada no fue tan constante como muchos esperaban. “Para que sean estrellas deben caer más de 1,000 meteoros por hora”, aclaró Marlon Zambrano, aficionado a la Astronomía. Sin embargo, la aparición de cada flash se celebró con un largo y bullicioso “¡aahhh!”.
Aunque la gente se ubicó en dirección Este, hacia donde se orientaría el fenómeno, hubo un momento en que los meteoros mojaron de luces todo el cielo en distintas direcciones.
Algunos, un tanto defraudados, esperaban largas estelas y brillantes surcos de meteoros. Pero la luz de las partículas, tamaño grano de arroz, desapareció con más velocidad que un pestañeo.
Si bien las piedras luminosas se dejaron ver pasadas las dos de la madrugada, la “lluvia” se prolongó con intensidad hasta después de las cuatro de la mañana.
El telón azul oscuro del cielo se hizo celeste. En la claridad del día se perdió la lluvia de estrellas, que alcanzaría niveles de tormenta en Asia y en Australia, según se pronosticó. 
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