Correo
Portada Impresa
    La Prensa    
Archivo
Busqueda
LUNES 19 DE NOVIEMBRE DEL 2001 / EDICION No. 22557 / ACTUALIZADA 01:30 am
GALERIA DE FOTOS
PORTADA
POLITICA
ECONOMIA
NACIONALES
REGIONALES
EDITORIAL
DEPORTES
SUCESOS
EL MUNDO
OPINION
REVISTA
SUPLEMENTOS
OBITUARIOS
CARTAS AL DIRECTOR


CLASIFICADOS
SUSCRÍBASE

EL HUMOR DE
Guillen


   
El balance de poder

En diversos círculos políticos se considera que las principales dificultades que afrontará don Enrique Bolaños durante su ejercicio presidencial, serán las que le interponga su propio Partido Liberal Constitucionalista (PLC), pero sobre todo el diputado sin mandato popular Arnoldo Alemán, quien supuestamente controlará la bancada parlamentaria liberal y presidirá la Asamblea Nacional.

En realidad, debido a la cómoda mayoría parlamentaria que tendrá el PLC, y a la hegemonía personal del doctor Arnoldo Alemán sobre dicho partido, se teme que éste gobernará de hecho al país —o al menos tratará de hacerlo— desde la presidencia de la Asamblea Nacional. Sin embargo, a pesar de que don Enrique Bolaños no controla el aparato político del PLC, este es un partido típicamente prebendario, y por su parte el Presidente de la República contará con suficientes recursos e influencias para —si fuese necesario— ganarse a la mayoría de los diputados liberales y por lo menos neutralizar a Alemán en la Asamblea Nacional. Además, Bolaños podría recibir una valiosa ayuda del Vicepresidente de la República, doctor José Rizo, quien es un hombre de partido y tiene estrechos vínculos con los liderazgos intermedios del PLC; aparte de que tendrá bajo su responsabilidad las relaciones del Poder Ejecutivo con la Asamblea Nacional, así como con las administraciones municipales de todo el país. De manera que la lealtad del Vicepresidente podría ser determinante en el caso de que el diputado regalado Alemán quisiera pasar por encima de la autoridad del Presidente de la República e imponerse a don Enrique.

Ahora bien, ¿con qué poderes reales contaría el doctor Alemán en la Asamblea Nacional, para imponerse al Presidente Bolaños y gobernar de hecho el país, desde el Poder Legislativo?

Ante todo, como presidente de la Asamblea Nacional y con el control de la bancada liberal, Alemán tendría la posibilidad de aprobar las leyes ordinarias sin necesidad de acuerdos parlamentarios con el FSLN ni del consentimiento del Poder Ejecutivo. Alemán podría aprobar, reformar y derogar las leyes ordinarias aún contra la voluntad del Presidente Bolaños, y luego vencer el veto de éste si fuese necesario; interpretar la ley de acuerdo con sus intereses; hostigar al gobierno con investigaciones, comparecencias e interpelaciones de los ministros; aprobar y modificar el Presupuesto General de la República para entorpecer las políticas de Bolaños; rechazar tratados, convenios y acuerdos internacionales; y crear, modificar o suprimir tributos para maniatar al gobierno central.

Y además, Alemán podría coludirse de nuevo con Daniel Ortega y el FSLN para pactar una Constituyente que acorte el período del Presidente Bolaños y convoque a nuevas elecciones presidenciales, en las que el cacique del PLC se mediría de nuevo con Ortega.

Pero el Presidente Bolaños no estaría pintado en la pared, ni es factible que se deje manejar como un fantoche, como manejaban los Somoza a algunos “presidentes” que ponían en el cargo durante los períodos en que por diversas circunstancias ellos (los Somoza) tenían que dejar temporalmente la silla presidencial. Además, a pesar de que las reformas constitucionales de 1995 disminuyeron las atribuciones del Presidente de la República, éste sigue ejerciendo el poder real y cuenta con múltiples y suficientes recursos materiales y políticos para lidiar exitosamente a la Asamblea Nacional.

En efecto, el Presidente de la República puede dictar decretos ejecutivos sobre múltiples asuntos administrativos, administrar los recursos presupuestarios de la nación, y sobre todo, organizar y dirigir el gobierno, lo que le permitiría atraer o neutralizar a muchos diputados que estarán más interesados en colocar o mantener a sus allegados en la planilla del Estado que en mantenerse leales al doctor Alemán, a cambio de nada.

Pero lo más probable que don Enrique no tenga interés en chocar con el doctor Alemán ni con el PLC, ni en crear una bancada bolañista, aunque si pudiera hacerlo no debería desperdiciar la oportunidad. Lo más importante para el Presidente Bolaños será que los diputados liberales apoyen algunos de sus principales proyectos gubernamentales, y esto lo podría conseguir con relativa facilidad si administra hábilmente los recursos presidenciales que le otorga la Constitución, y sobre todo si mantiene el apoyo de la sociedad mediante el cumplimiento de su compromiso de gobernar con austeridad, eficiencia y honestidad.  
.


---
   
Otras Noticias

El balance de poder