Rechazan proyecto sobre cultivo de tilapias
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Algunos consideran que el proyecto no contempla claramente cómo será el proceso de degradación de los residuos biológico. |
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Noelia Sánchez Ricarte CORRESPONSAL/RIVAS economia@laprensa.com.ni
En la Isla de Ometepe varias organizaciones, representaciones de la sociedad civil e incluso el mismo gobierno municipal de Altagracia y Moyogalpa han expresado su desacuerdo en la puesta en marcha del proyecto del cultivo de tilapias en jaulas flotantes, impulsado por la empresa Nicanor.
De acuerdo a un pronunciamiento firmado por varios miembros de la junta directiva de la Comisión del Medio Ambiente y representaciones de la sociedad civil, realizado el ocho de noviembre, se determinó “negar cualquier tipo de aval o autorización alguna a estos tipos de modelo de inversión (tilapia enjaulada)”.
El comunicado expresa “lamentamos que empresarios de Noruega (poseedores de alto conocimiento y experiencia de contaminación) subestimen nuestros frágiles ecosistemas y antepongan sus intereses económicos”.
Agrega que son de la opinión de que estos inversionistas desarrollen en Ometepe “proyectos a partir de una amplia participación ciudadana donde se plasmen los verdaderos intereses de la población”.
El tema ha generado controversia, a tal punto que semanas atrás se hizo una consulta para sondear las consideraciones de los lugareños; se conoce que la misma ya fue entregada a las instancias superiores del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) central.
Pero también hay opiniones que aseguran que la misma (consulta) fue limitada, pues “mucha gente firmó a ciegas porque no ha tenido la oportunidad de leer a fondo el proyecto”.
TRES ÁNGULOS
El ingeniero Orlando Meza, miembro de la “Fundación entre volcanes”, ubicada en la Isla, y además secretario de la Comisión del Medio Ambiente, manifestó que “dentro de esta fundación (organismo que aglutina a diferentes extractos organizativos con los cuales han hecho un proceso de diálogo) han llegado a la determinación de estar en contra del proyecto”.
Las consideraciones de esta negativa, están sustentadas en tres ángulos o aspectos: el primero, según Meza, son los espacios civiles. “Dentro del proyecto no hay espacios de interacción bilateral ni un proyecto con la sociedad civil que permita dar cierto acompañamiento, seguimiento y evaluación”, agregó Meza.
El segundo punto tiene que ver con el departamento técnico. “Y es que el proyecto no contempla muy claramente cómo va a ser el proceso de degradación de los residuos biológicos a través de las heces que producirán los peces, agregado a los elementos químicos que se le proporcione”, indicó Meza.
Por último, se trata de la estructura de las fuentes de trabajo para los isleños, donde según Meza en el proyecto hay “inconsistencias, ya que dicen que habrá beneficiarios directos e indirectos” y estima que “la fuente de trabajo directo anda en aproximadamente seis personas u ocho y los indirectos son unos sesenta productores”.
Aseguró que este último punto es “de amplia discusión, pues no se puede tratar de una manera subjetiva y la empresa Nicanor no tiene argumentos suficientes para poder sostener un fundamento teórico a estos tres elementos”.
Comentó que se ha calculado que los desechos que producirá esta especie son de 30 mil kilogramos, aproximadamente a diario, por lo tanto recomienda que hay que tomar en cuenta “que lo que cae al sedimento del lago cuesta que se transforme”.
NO HAY PREPARACIÓN
El ingeniero Orlando Meza, miembro de la “Fundación entre volcanes”, comentó que en la isla, a nivel de pescadores, no hay preparación para llevar a cabo un proyecto como éste, pues aquí “la pesca es utilizada como un complemento, no es una actividad propiamente dicha, entonces no tenemos especialistas en pesca, tal vez sería impulsarla de otra forma”.
El delegado departamental del Marena en Rivas, ingeniero Luis Quintana, informó que llevaron a la sede central de esta institución la documentación de las personas que hicieron sugerencias de este proyecto (consulta) “y se encontraron quienes están a favor y en contra del mismo”.
Será Marena Central, en calidad ambiental, que estudie los factores en pro y en contra que hay para realizar este proyecto.
Quintana indicó que “por el momento no hay una resolución, se están estudiando las posibilidades, no podemos decir si va o no va”.
Por otra parte, diferentes instituciones consideran que el proyecto de cultivo de tilapia en jaulas flotantes es “no viable”, argumentando que, aunque tiene rentabilidad económica inmensa, una viabilidad grande, un espacio de mercadeo definido y una rentabilidad que está bajo los mejores parámetros; sin embargo no son beneficios para la isla, sino para la empresa que lo impulsa. 
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