Una “muerte” brutal
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 | Rahman cae
estrepitosamente ante
Lennox Lewis |
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Lennox Lewis recuperó sus coronas de los pesos completos al apabullar a Hasim Rahman. |
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Edgard Tijerino M. edgard.tijerino@laprensa.com.ni
Regresó Lennox Lewis al trono noqueando brutalmente en el cuarto asalto a Hasim Rahman... No fue propiamente una pelea unilateral porque Rahman realizó un gran esfuerzo inutilizado por el mejor boxeo y superiores medidas de un Lewis, no ansioso por impresionar, pero sí interesado en construir una victoria inobjetable, algo que logró plenamente.
Cuando a las ventajas en estatura, alcance y flexibilidad, se le agrega el uso de un excelente jab de izquierda, las posibilidades del enemigo con sus preocupaciones creciendo, se reducen drásticamente... Rocky Marciano y Joe Frazier batallaron con esas desventajas en muchas ocasiones, pero proponían peleas de salvajismo puro, realizaban arremetidas suicidas, disponían de una exuberante fortaleza para asimilar, despreciar los riesgos, los cortes, el castigo y volcarse en busca de prevalecer a hierro y fuego.
Hasim Rahman no pertenece a “esa raza”, y estuvo atormentado por ese jab zurdo de Lennox Lewis la mayor parte del tiempo a lo largo de casi cuatro asaltos... Después de haber acusado recibo de tres o cuatro advertencias soportando combinaciones de golpes culminados con derechazos estremecedores, Rahman vio pasar una larga izquierda silbando frente a su nariz, y mientras sus ojos se agrandaban con los músculos de su cuello tratando de alargarse como los de una jirafa, descendió sobre su rostro ese derechazo escalofriante que lo derribó ruidosa y dramáticamente.
Se incorporó a medias, trató de caminar y volvió a caer con su traquea tronando, rebotando contra las sogas... Fue tan violento el impacto de Lewis, que por lo visto, tumbó dos veces a Rahman liquidándolo... Aún frente al televisor, sentimos que todos nuestros dientes se desprendían y el costado izquierdo del rostro saltaba hecho astillas.
Entre los expertos, Lewis fue considerado como favorito, pese a las reservas que siempre plantea su irregularidad... Un Lewis sin alcanzar la motivación y la determinación requeridas para hacer reversible un resultado que sorprendió al planeta, estaría de regreso en el infierno de las complicaciones, pero, si su replanteo, tanto en lo estratégico como en lo emocional, respondía a las exigencias del momento, debería ser el triunfador, como ocurrió.
Uno piensa que Lewis puede ser un mejor púgil de lo mostrado en pantalla... Es ágil, su velocidad de piernas y manos no ha funcionado al máximo de revoluciones por minuto, tiene poder para definir, su longitud de brazos y elevación le permiten disponer de una buena defensa... Lo que no podemos calibrar es la capacidad para hinchar su corazón, esa que engrandeció a Louis, Marciano, Charles, Alí, Frazier, Holyfield.
Todavía tiene Lewis pendiente una asignatura: ser un gran Campeón, en un momento de crisis en el peso completo... Eso hace urgente una pelea con Mike Tyson, quien fue disminuido dos veces por Holyfield.
Debe ser, sin duda alguna, la gran pelea del 2002 con récord en billetes. 
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