Desconsuelo y llanto
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Familiares de las víctimas del vuelo de American Airlines 587 en el aeropuerto internacional de Santo Domingo se encontraban atormentados por los hechos acontecidos, ayer en Nueva York. |
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AP, EFE
SANTO DOMINGO.- Los familiares de los pasajeros del vuelo 587 de American Airlines lloraban desconsolados el lunes después de enterarse de que el avión que debía venir a la República Dominicana se estrelló poco después de despegar en Nueva York.
El presidente Hipólito Mejía emitió un decreto de tres días de duelo a partir del martes, y suspendió toda festividad.
El desastre ocurrió dos meses después de los ataques del 11 de septiembre en el que aviones de pasajeros secuestrados derribaron las Torres Gemelas de la ciudad.
“¡Ay, Dios mío!”, comentó Miriam Fajardo sumida en llanto, después que le dijeron que su hermana, Norma Lilian Baloi, y tres sobrinos estaban en el avión. “No los veía desde hacía ocho años. Y ahora ya no están”.
“Estoy esperando noticias... mi hija... espero que esté bien... si no... que sea la voluntad de Dios’’, dijo la madre de la pasajera mientras esperaba toda llorosa en la terminal del aeropuerto dominicano.
Otro caso dramático es el de Yolanda Mayor, de 26 años, quien había sobrevivido el ataque a las torres, y su madre teme que haya muerto.
Virginia Hernández indicó que su hija tenía pasaje a bordo del vuelo 587, pues regresaba este lunes a Santo Domingo para recoger a sus dos hijos menores, Ambiorix David, de tres años de edad y Yarilady, de un año.
La señora Mayor había llevado sus hijos a Santo Domingo el 27 de septiembre, dos semanas después de los ataques terroristas en Manhattan, a los cuales pudo sobrevivir ya que fue evacuada del primer piso de una de las torres donde laboraba como empleada de un restaurante, dijo Hernández.
El vuelo debía llegar al aeropuerto internacional Las Américas, de Santo Domingo, a las 12:51 p.m. (1651 GMT). Mucha gente en esta nación empobrecida había aguardado años para reunirse con sus seres queridos.
‘’¡El niño no, por favor, el niño no!’’, gimió Germania Brito, que esperaba la llegada de su hermana Mariana Flores, su cuñado John y el hijito del matrimonio, Isaías, de 2 años. “Dios nos ayude”. 
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