Otra mañana de horror
Diego Ibarguen AP
NUEVA YORK.- Un avión de pasajeros de American Airlines que partió de Nueva York rumbo a la República Dominicana con 255 personas a bordo se estrelló pocos momentos después de despegar, el lunes por la mañana, del Aeropuerto Kennedy, sobre varias casas de un barrio de la ciudad neoyorquina.
Funcionarios del gobierno federal dijeron que el FBI cree que se produjo una explosión a bordo del avión, un Airbus A300, y algunos testigos dijeron haber oído un estruendo y haber visto caerse un motor.
Pero los investigadores conjeturaron inicialmente que el ruido se debió a una falla mecánica catastrófica, y un alto funcionario del gobierno, que habló con la condición de no ser identificado, dijo: “No parece ser un ataque terrorista”. De todos modos la ciudad conmovida desde el ataque terrorista del 11 de septiembre, cuando aviones secuestrados destruyeron los rascacielos del Centro de Comercio Mundial, fue puesta en alerta inmediatamente después del desastre.
Aviones de la Fuerza Aérea sobrevolaban el lugar en el sector de Rockaway Beach en el distrito neoyorquino de Queens, junto al mar. Inicialmente todos los aeropuertos de la zona metropolitana —Ke- nnedy, La Guardia y Newark (Nueva Jersey)— fueron cerrados, y se desviaron los vuelos internacionales a otros aeropuertos. Y se impidió el tráfico hacia la ciudad en puentes y túneles. El Empire State Building fue evacuado.
CAYÓ EN ZONA DENSAMENTE POBLADA
El vuelo 587, con 246 pasajeros y nueve tripulantes, se desplomó a las 9:17 de una mañana despejada y soleada en el vecindario de Queens a 24 kilómetros de Manhattan. En esa zona, de densa población, viven muchos bomberos y varios residentes que murieron en el del 11 de septiembre. “Oí la explosión y miré por la ventana y vi las llamas y el humo”, dijo Milena Owens, que vive a dos cuadras del lugar del desastre.
Algunos testigos dijeron haber oído una explosión y haber visto que caía un motor y otros restos del avión bimotor en llamas mientras se precipitaba. Se halló un motor intacto en un parque de estacionamiento en una gasolinera de Texaco, donde pasó a menos de dos metros de los tanques de gasolina. Al parecer se halló parte de un ala en Jamaica Bay, justo en la costa, dijo el alcalde Rudolph Giuliani.
Una espesa columna de humo negro se divisaba desde kilómetros de distancia.
Roberto Valentín, un representante dominicano, consideró que un 90 por ciento de los pasajeros serían dominicanos.
CONMOCIÓN
Decenas de parientes de las 255 personas que viajaban en el avión de American Airlines que se estrelló el lunes, en el barrio neoyorquino de Queens, empezaron a congregarse en el Hotel Ramada Inn, el centro de apoyo del Aeropuerto John F. Kennedy para familiares de las víctimas.
Los 255 personas a bordo del Airbus A300 que efectuaba el vuelo 587 desde el aeropuerto JFK de Nueva York con destino a Santo Domingo murieron, dijo el alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani.
La mayoría de los familiares que han llegado al Hotel Ramada Inn, unos 200, son dominicanos, indicó a la AFP Steven Garden, un vocero de la Cruz Roja.
Señaló que también han llegado al lugar empleados de American Airlines, aerolínea que perdió a dos de sus empleados, cuando fueron secuestrados por suicidas en los ataques terroristas del 11 de septiembre. “Muchos entran al hotel llorando, en estado de shock”, dijo Garden.
Los familiares son recibidos por consejeros espirituales, psicólogos, enfermeras y todo un equipo de apoyo constituido por la ciudad para dar atención a las familias de las víctimas de tragedias aéreas.
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