Piden ayuda para orfanato de Jinotega
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 | Sin embargo, jinoteganos son insensibles a las necesidades de los niños huérfanos, manifiesta el responsable del orfanato donde diez niños y niñas son los primeros albergados |
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El orfanato de Jinotega alberga a diez menores hasta el momento. |
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Silvia González Siles/Corresponsal departamentos@laprensa.com.ni
A dos kilómetros al norte de la ciudad de Jinotega, en el lugar conocido como Llano de la Cruz, se encuentra emplazado el Orfanato Maranatha Centry, que fue construido por un grupo de norteamericanos pertenecientes a la iglesia cristiana Maranatha Centry.
El centro se hizo con el apoyo de la Alcaldía Municipal de Jinotega, quien donó el predio donde se construyó esta casa de albergue, la cual está siendo ocupada por niños huérfanos de varios departamentos del país.
La casa está al cuido del pastor Raúl Centeno Sequeira, de Managua, quien desde el dos de julio del año pasado llegó acompañado de su esposa y sus tres hijos para hacerse cargo de la enseñanza de diez niños y niñas que viven en el orfanato.
¿Raúl por qué vino?
Por la dedicación, amor y trabajo que le tengo a los niños y porque sentí la necesidad de ayudar a tantos niños abandonados, durmiendo en la calle; por eso mi familia en general nos motivamos a trabajar por los niños.
¿Desde cuándo se han interesado en esta obra?
Desde 1993.
¿Pertenecen a alguna iglesia?
Al Centro Cristiano Maranatha.
¿Cuál cree que es su principal misión?
En primer lugar enseñarles a leer y escribir para que ellos sientan que en esta casa tienen papá y mamá.
¿Cómo se siente al cambiar de lugar, de Managua a Jinotega?
El centro estaba vacío y necesitaban una familia para que se viniera a vivir aquí. Una vez que yo ya estaba elegido, dejé mi casa, mi trabajo y al ver este centro solo, donde habían invertido tanto, y al ver tantos niños con necesidad hablé con mi esposa, nos pusimos de acuerdo, y venimos.
¿Devenga algún salario Raúl?
Digamos... salario, salario, como un administrador y con toda mi familia aquí, no; es una ayuda para cubrir gastos de luz, agua. No es salario.
¿Cómo hace para mantener este lugar?
Tenemos una ayuda de Estados Unidos con una cantidad mensual de 1,500 dólares.
¿Quiénes aportan esa plata?
Gringos, grupos compuestos por 15 y 30 personas; cada grupo que viene reúne una cantidad de dinero, algunos donan 20 dólares por persona, y si no fuera así, quizás ni tuviéramos centro aquí.
¿Cómo hacen para traer a esos niños?
Previendo que soy de Managua y que mis jefes no son nicaragüenses, nos avocamos con el Ministerio de la Familia. Al Ministerio le toca hacer un estudio biológico de los niños y nosotros sólo nos encargamos de la manutención, de la enseñanza y el cuido.
¿Qué tipo de niños ingresan a este centro?
Son personas totalmente abandonadas, que no tienen madre ni padre.
¿Qué tipo de educación o formación reciben?
En primer lugar, están estudiando normal, pero lo principal es sicología, educación cristiana y posteriormente les vamos a enseñar carpintería y después de marzo abriremos computación.
¿Qué otras personas lo apoyan en esta misión?
Solamente está una maestra, un psicólogo y un médico, quienes hacen un trabajo social sin ningún costo.
¿Qué necesita el Centro?
Necesitamos conseguir un terreno para construir una clínica médica que la queremos tener dentro para no movilizar a los niños al hospital; necesitamos un tanque para almacenar agua las 24 horas del día y necesitamos el enmallado alrededor para mayor seguridad.
¿Ha habido algún jinotegano que se haya acercado para preguntarles si necesitan algo?
Ja, ja, ja... Discúlpame por la risa, pero me siento herido con los jinoteganos porque la gente viendo que ya existe un lugar como este y donde hay niños que necesitan algo, no hay nadie que me diga aquí está una muñeca. Ni en Navidad ni en ningún momento. No es que lo necesitemos, pero por humanismo o por amistad y cariño a los niños pobres... porque muchos hablan de los niños pobres, pero del dicho al hecho hay mucho trecho.
CAPACIDAD DE ORFANATO
El orfanato cuesta 385,000 dólares y está construido en un área de cuarenta por treinta metros, edificado mediante el aporte del pastor César Brok de la Iglesia Maranatha de Augusta Georgia.
El centro tiene a cinco niñas y cinco niñas entre las edades de cinco y once años, provenientes de Matagalpa, Managua y Jinotega.
El centro tiene capacidad para cincuenta menores y cuenta con dieciséis habitaciones con ocho camas cada una.
ESPERAN COOPERACION DE JINOTEGANOS
“Me siento herido con los jinoteganos porque la gente viendo que ya existe un lugar como éste y donde hay niños que necesitan algo, no hay nadie que me diga aquí está una muñeca. Ni en Navidad ni en ningún momento”, expresa el pastor Raúl Centeno Sequeira. 
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