Correo
Portada Impresa
    La Prensa    
Archivo
Busqueda
JUEVES 15 DE MARZO DEL 2001 / EDICION No. 22311 / ACTUALIZADA 2:00 a.m.

PORTADA
POLITICA
ECONOMIA
NACIONALES
REGIONALES
EDITORIAL
DEPORTES
SUCESOS
EL MUNDO
OPINION
REVISTA
SUPLEMENTOS
OBITUARIOS
CARTAS AL DIRECTOR

CLASIFICADOS
SUSCRÍBASE


   
En Letra Pequeña

Fabián Medina
fabian.medina@laprensa.com.ni


DEFENSA AMARILLISTA

Si uno le creyera a los directores de los suplementos amarillistas, terminaría pidiendo que incluyeran estas publicaciones como estudio obligatorio en los colegios. Hablan con tanta vehemencia de sus virtudes educativas, del arte que hay en sus páginas… ¡por favor! Tienen todo el derecho del mundo a defender su publicación, porque mal papel harían si se quedaran callados o se mostraran de acuerdo con sus detractores. A lo que no tienen derecho es a insultar con argumentos tan pueriles la inteligencia de quienes seguimos el debate.


NEGOCIO, NADA MAS

Hablemos claro. A quienes hacen esos suplementos ni les interesa la educación ni les interesa el arte, sino hacer negocio vendiendo sexo y violencia, porque hay quienes están dispuestos a comprar eso. Y eso no es malo, siempre y cuando en ese afán de lucro se respete el derecho de los otros, a los que no quieren consumir esa truculencia.


SENSACIONALISMO

Y por favor, entiéndase, no estoy en contra del sensacionalismo. En los cursos que he dado en la universidad a estudiantes de Periodismo, les he insistido que el sensacionalismo es una técnica del periodismo que todo el que se mete a este oficio debe conocer y usar cuando la historia que tenemos en la mano lo demanda. Lo que sucede es que ese sensacionalismo, de mujeres enseñando el pubis, y de cráneos destrozados, es el sensacionalismo más duro, y por supuesto el más fácil.


CASO DEL PENE

Un buen ejemplo es la historia del “pene mal elongado” que puede escribirse con las herramientas del sensacionalismo sin que ello signifique decir un par de vulgaridades, ofender la dignidad de alguien o mentir. La historia reúne elementos propios del sensacionalismo como lo son el drama, el sexo, la polémica y ¿por qué no?, un poco de humor. Sin embargo, puede y debería escribirse en base a datos ciertos, científicos y sin exagerar.


BANDAZOS OPORTUNOS

Y ya que estamos hablando de periodismo… No sé si se han fijado que hay un grupito de periodistas que da la sensación que los entregan junto con la banda presidencial cuando hay cada cambio de gobierno… Los vimos de duros sandinistas en la época revolucionaria, luego fueron Proyecto Nacional con todo y matracas, militantes fieles a Toño Lacayo, y ahora son de los más apasionados especímenes rojos sin mancha… ¿Qué serán en el próximo gobierno? Creo que todo mundo tiene derecho a cambiar de simpatías políticas… Pero, a mí al menos, me resultan sospechosos esos bandazos tan oportunos. ¿A usted no?  
.


---
   
Otros Artículos

Libertad de expresión y libertad de información

Seguridad y liquidez bancaria

En Letra Pequeña

El discurso que no pude pronunciar

Sobre los suplementos amarillistas