Especial
Managua al filo del desastre
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 | Alrededor de 18 fallas sísmicas y 42 centros volcánicos convierten a Managua en una bomba de tiempo, con 650 mil habitantes en peligro. Paradójicamente, las autoridades de Defensa Civil disponen de un “pírrico” presupuesto |
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La falla de Tiscapa, alrededor de la laguna del mismo nombre, se puso al descubiero con el terremoto que destruyó la capital en 1972. |
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José Adán Silva joseadan.silva@laprensa.com.ni
Un silencio de 29 años tiene profundamente preocupado al alto mando de la Dirección de Defensa Civil del Ejército de Nicaragua. El silencio sísmico que guarda Managua desde el terremoto de 1972, más una geografía fragmentada por todos lados, ha obligado a las autoridades militares a prepararse para prevenir y enfrentar una tragedia de proporciones apocalípticas en la capital.
Según estudios realizados por Defensa Civil, de ocurrir en Managua un sismo de igual intensidad al que sacudió El Salvador el 13 de enero de este año (7.6 en la escala Richter), afectaría con mayor impacto a 650 mil habitantes capitalinos en alto riesgo, de un total de 1,597,682 habitantes. Es decir el 40.6 por ciento de capitalinos resultarían gravemente afectados.
La información fue brindada por el Coronel Rodrigo González García, Jefe Nacional de la Dirección de Defensa Civil y el Teniente Coronel Mario Pérez Cassar, Segundo Jefe de Defensa Civil, quienes muy serenamente advierten los riesgos “extremadamente serios” que amenazan a Managua ante la posibilidad de un terremoto.
“Es una realidad inevitable: a Managua tarde o temprano la va a sacudir un terremoto. Eso nadie lo puede evitar, pero sí se puede evitar que el desastre sea mayor”, advierte González García, quien junto a Pérez Cassar explica una extensa lista de detalles del plan “Protejamos Managua”, que Defensa Civil elaboró para atender Managua en caso de un fuerte sismo.
El plan está basado en las características geológicas de un mapa de Managua elaborado en 1997 por el Servicio Geológico de Checoslovaquia, titulado “Estudio Geológico para reconocimiento de riesgos naturales y vulnerabilidad en el área de Managua”, el mapa señala que en la capital existen 18 fallas sísmicas de norte a sur, más 42 centros volcánicos en permanente riesgos de actividad.
Esto, más la altura de Managua respecto al nivel del mar (00.1120 metros en comparación con el nivel del mar), hacen de Managua una ciudad altamente vulnerable ante sismos e inundaciones. El plan de Defensa Civil está en etapa de ejecución y tiene una período aproximado de tres meses para organizar a 2,000 brigadistas para rescatar, evacuar y atender a los afectados por un desastre.
Los militares de Defensa Civil reconocen la limitante de sus recursos técnicos y humanos, y se justifican alegando falta de recursos económicos para capacitar a más brigadistas.
“Nosotros estamos haciendo todo nuestro máximo esfuerzo con los recursos propios del Ejército y con donaciones y apoyo que podamos recibir de la Alcaldía, pero no nos toca a nosotros cuestionar si faltan o no recursos. Eso es asunto de la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres”, expresa González.
En la Ley de Presupuesto General para el año 2001, para el Sistema Nacional para la Prevención aparecen aprobados 5 millones de córdobas.
A nivel institucional la ley plantea crear un Comité Nacional al más alto nivel de Estado, como ente permanente encargado de garantizar el cumplimiento de los principios, fines y objetivos del Sistema Nacional. Su responsabilidad radica en poner en marcha y asegurar la sostenibilidad del sistema. A su vez, la ley ordena que todas las instancias sectoriales y territoriales tengan una dependencia responsable que sirva de enlace. Defensa Civil es sólo una parte de ese sistema.
LA CIUDAD MÁS VULNERABLE A DESASTRES
Managua, atravesada por 18 fallas tectónicas, así como por la cadena volcánica que comienza desde Cosigüina y termina en Ometepe, y por las placas del Coco y Caribe, se coloca como la ciudad más vulnerable para los sismos. Por eso, “nuestro plan contingente está elaborado en base a una hipótesis de lo más negativo”, explica Pérez Cassar.
Ante la falta de recursos para capacitar a más brigadistas, Defensa Civil cuenta con un plan de acción rápida del Ejército de Nicaragua, a través de la Unidad Humanitaria de Rescate, y de los planes de unidades militares de Managua como la Brigada de Infantería Ligera, Escuela Nacional de Sargentos y los Regimientos de Comandantes.
“El plan consiste en que unidades del 6to Comando de Matagalpa y Jinotega, el 5to Comando de Juigalpa, Chontales, y el Primer Comando de Estelí, tienen un plan de atención para la capital en que a la hora de un desastre, ya saben el territorio de sus operaciones y las características del mismo”, explicaron.
El Plan “Protejamos Managua” es la reestructuración de uno formulado en 1998. “En Managua estamos comenzando a reactivar todo un trabajo que se hizo en 1998 y que se llamó “Managua Ciudad Más Vulnerable”, con capacitación de 2,000 brigadistas. Eso nos llevaría unos tres meses”, explican los militares.
“Cuando le hablo que los riesgos en Managua son enormes, no es por causar alarma, sino de hacer conciencia. Hay que entender que tenemos riesgos sísmicos, volcánicos, de inundaciones y deslaves, en una ciudad densamente poblada y mal construida. Son más de medio millón de personas en riesgo”.
González añade que aparte de las 18 fallas que afectan a Managua, hay otras fallas vecinales que rodean la capital, éstas son las de Nejapa, Ticuantepe y de la Laguna de Apoyo.
“Esto nos lleva a determinar que por cada kilómetro cuadrado en Managua, hay aproximadamente 700 metros lineales de fallas, eso nos da una idea de las dimensiones de la vulnerabilidad que tenemos, lógicamente es una realidad que nos acompaña siempre y hay que vivir con ella”, explica.
“Mire un ejemplo, en el Distrito II, de un total de 99 barrios, 85 tienen altos riesgos por sismos. En cada uno de estos distritos también hay riesgos por inundaciones, de los 545 barrios contabilizados, 115 son altamente vulnerables, y cuando hablamos de riesgos sísmicos no podemos descartar incendios, fugas de gases, desprendimiento de tierra. Todos estamos en riesgo”, señala.
A ellos les preocupa el que las fallas sísmicas de Managua no estén en actividad desde 1972. “Aquí sabemos que en las zonas donde no hay una liberación de energía se podría generar une escape de energía peligroso. En Managua, un sismo con la misma intensidad de El Salvador sería simplemente devastador”, señala Pérez Cassar.
NICARAGUA, UN PAIS EXPLOSIVO
Según una investigación publicada el año pasado, titulada “Desastres Naturales de Nicaragua, Guía para conocerlos y prevenirlos”, coordinada y editada por Jaime Wheelock Román, Nicaragua “es un país explosivo”.
Una lista de los 28 mayores desastres ocurridos en América Latina y el Caribe, entre 1972 y 1998, revela que 8 de ellos fueron en Nicaragua.
De 1876 a 1999, en nuestra nación se reportan 190 sismos y terremotos, 153 erupciones volcánicas y 174 desastres climáticos.
Entre 1970 y 1999, se reportan 14 mil muertos por sismos.
El nivel de riesgo del nicaragüense promedio respecto a los desastres es del 1 por 6.200. Es decir por cada 6.200 nicaragüenses 1 va a morir por efecto de un desastre.
Este nivel de riesgo es excesivamente alto, sólo para fines comparativos, estudios conducidos por el PNUD establecen una probabilidad de muerte por terremoto de 1 por 23.000, para quienes viven en países altamente sísmicos como Irán.
La probabilidad de morir por terremoto en Managua es 3 veces y media más alta en Managua, respecto al resto del territorio nacional.
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