|
|
|
|
Año Nuevo
Abelardo Baldizón
Sorda, inalterable, fría daga resplandece metálica, sin notar su herida sigilosa. El viento saltimbanqui entre las hojas, persiste en su silencioso rumor. Sutilmente choca, es abominable su tranquilidad, contra el tímpano estático que soporta impotente la iniquidad de la mañana pomposa, de aires suaves, nubes blancas, altivas en su esplendor inmaculado para a la mirada, cáusticas. Es otro día que revienta la piel. Exento de perturbaciones nos exangüe. Deja como piedra seca en el desierto. La triste pupila se dilata ante el estupor, de otro amanecer. Año nuevo en eventual desgracia lacio ya, le desprecia en predicción aterrada, ante el vistazo flatulento de ese terror futuro, siglo nuevo y pena vieja, ésta. |
|

 |
|
|