Desde la cueva
Witasick por Jiménez
Tito Rondón tito.rondon@laprensa.com.ni
Jay Witasick es el típico jugador que la gente del béisbol admira: tira bien duro (93-95 millas por hora). Pero su recta, como ya sabemos por las experiencias vividas con Vicente Padilla, tiene que mantenerse bajita para ser efectiva.
Eso no siempre lo logra Witasick, y su curva y su cambio no son nada del otro mundo. A finales de 1999 estuvo intransitable con Kansas City, pero el 2000 fue decepcionante. Lo cambiaron a San Diego (por Brian Meadows).
Witasick está mejor. Con los Padres relevó en 31 partidos, con efectividad de 1.86, bateo en contra de apenas .218, y 53 ponches en 38.2 entradas. Por contra, cede 15 bases por bolas (muchas) y permite 14 carreras en total, lo que indica que su promedio de carreras limpias es engañoso.
La angustia de los Yanquis de Nueva York es real. Sus abridores caen como moscas (Andy Pettitte y Orlando “El Duque” Hernández están lesionados), y les falta relevo, los actuales no funcionan. ¡Cómo lloran el momento en que dejaron ir a Jeff Nelson a Seattle como agente libre!
Así que ni modo. Han enviado a su prometedor jugador de cuadro D’Angelo Jiménez a San Diego a cambio de Witasick. La mayoría de los observadores considera que Jiménez es muchísimo mejor que el actual segunda de los Yanquis, Alfonso Soriano, que sí tiene un poquito más de poder.
Eso que nos deja pensando dos cosas: o que los Yanquis se creyeron su propia propaganda con respecto a Soriano, o que saben algo que los demás ignoramos acerca de las vértebras cervicales de Jiménez, quien se quebró el pescuezo en un accidente automovilístico (gracias a Dios sobrevivió, y además lo suficientemente bien como para seguir jugando).
w LA PULPERÍA
Armando Hernández (firmado por los Gigantes de San Francisco), Miguel Castillo, Iván “El Robotito” Medina, Juan Pablo López... todos son abridores del Granada del Beis Especial, y todos están ( o estaban) en la rotación del equipo delante del nandaimeño Rolando Rosales. Pero fue este último el que le tiró no hit no run nada menos que a la UNI, quinto equipo más anotador, y ahora hablan en Granada de acondicionar el estadio “Roque Tadeo Zavala-Flor de Caña-F. Alfredo Pellas” para poder ver a los “especiales” en la “Gran Sultana”.
Hablando de Nandaime, se me hace difícil decirle “Tiburones” al Granada del Especial. (¿Quizá “zapateros” por los zapatones, o “santanecos” por Santa Ana, la patrona?).
El primer jonrón con las bases llenas en la historia lo conectó Toño Romero, en ese momento jardinero central del Managua, dice Leonardo Lacayo Ocampo “DON”.
Tony Batista, el de los 41 jonrones el año pasado y malón éste, aterrizó bien en los Orioles. Entonces Baltimore dejó ir a Delino DeShields, el que empezó lo de las medias altas, en homenaje a los grandes jugadores de las Ligas Negras (los demás son copiones). 
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