Lloran a Jessenia
Juan Ignacio Rosales juanignacio.rosales@laprensa.com.ni
“La llamamos para comunicarle el fallecimiento de su hija Jessenia”, comunicó con voz entrecortada el comisionado Leonardo Vanegas a doña Carmen Matus. La mujer quedó impávida ante la noticia, para luego empezar a llorar y decir: “Mi muchachita, Dios mío mi lindo, Padre eterno, ¿por qué te la llevaste?”
La muerte de Jessenia Matus, de 13 años, quien falleció la noche del lunes luego de pasar 10 días en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Infantil Manuel de Jesus Rivera “La Mascota”, causó dolor y asombro no sólo entre los familiares y vecinos de la niña, sino aún entre los periodistas que cubrieron el momento.
PRUEBA EN CONTRA
El ocho de junio Jessenia convulsionó frente a los agentes de Policía y la Procuradora Auxiliar Penal que cateaban la vivienda porque tenían información que doña Carmen Matus Arcia (39) vendía droga.
Las convulsiones fueron causadas por la ingestión de 13 piedras de “crack”, hecho del que ahora se acusa a doña Carmen y a su hija Yahaira.
Pese a que la señora ha negado haber dicho a su hija que se tragara la droga, la Policía del Distrito Dos tiene en su poder una declaración manuscrita de una doctora, a quien Carmen habría confesado que sí dio la droga a la niña.
TRÁGICA HISTORIA FAMILIAR
Jessenia vivía con su madre y sus tres hermanas: Margina (20), Yahaira (21) y Elizabeth, y su pequeño sobrino, en una casa de 4 por 6 metros ubicada cerca de las Huellas de Acahualinca. Con todo lo sucedido, en la casa sólo quedan Margina y el niño.
El comisionado Vanegas, jefe del Distrito Dos de la Policía, comentó que la señora Matus convivía maritalmente con Humberto Galo Chávez, quien purga una condena por drogas en el penal de Tipitapa.
Elizabet falleció hace cinco años, y la Policía sospecha que falleció en circunstancias similares a Jessenia: por tragarse algunas piedras de “crack”, cuando la Policía intentaba capturarla y quitarle la droga. Al morir, su hijo recién nacido quedó huérfano.
MADRES, ÚLTIMAS EN SABERLO
Doña Corina Pascuala Arcia López (70), madre de Carmen, está consternada y adolorida por toda la fatalidad que ha sufrido su familia.
La anciana dijo entre lágrimas que “es una tragedia lo que le ha ocurrido a mi hija: dos de sus hijas han muerto y ella junto a otra va a quedar presa”.
La septuagenaria resaltó que no sabía que su hija se dedicara a la venta de droga, “pues de saberlo le habría llamado la atención o habría hecho algo por alejarla de ellas”.
Dosis era altamente letal
Nadie acompañó a Jesenia en el Hospital
Janelys Carrillo Barrios janelys.carrillo@laprensa.com.ni
La dosis de crack que Jesenia Serrato ingirió es equivalente de la que unas 33 a 50 personas hubiesen necesitado para drogarse, según se desprende de las declaraciones de la responsable del Centro de Toxicología del Ministerio de Salud, Luz Marina Lozano Chavarría.
La médica y pediatra rindió declaración testifical en el juicio que se le sigue a Carmen y Jahaira Matus, madre y hermana de Jesenia, respectivamente, por el delito de lesiones causadas supuestamente cuando la primera “escondió” la droga en la boca de la menor.
“La paciente ingirió entre un gramo y gramo y medio de cocaína, lo que se reporta como una dosis letal”, indicó la especialista en toxicología, al indicar que la “ración” que alguien podría requerir para drogarse es de 30 miligramos.
Ante la jueza Ileana Pérez, la especialista dijo que la tomografía y el electroencefalograma que le practicaron a la niña revelaron la presencia de hemorragia y edema cerebral, así como daño cerebral severo.
ENTRE MÁS, PEOR
Lozano Chavarría explicó que ante la ingestión de crack, las manifestaciones de la misma se producen entre 20 y 60 minutos después, y mientras mayor es la dosis, mayores y más rápidos serán los efectos.
Aseguró que desde el primer día en que atendió a Jesenia en el hospital nunca hubo ningún familiar que le proveyera sus antecedentes, pues si bien un pariente no habría podido permanecer al pie de la cama, sí habría podido quedarse en el hospital, pero a ella de Enfermería le informaron que no había familiares.
Por otro lado, Carmen Matus, madre de Jesenia, pidió permiso a la Jueza Segundo de Distrito del Crimen de Managua para asistir a los funerales de su hija. 
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