“Crónica de un fraude anunciado”
Desde que Arnoldo Alemán ordenó hace unos meses a “sus” magistrados del Consejo Supremo Electoral que inhibieran al candidato José Antonio Alvarado, ya todo había quedado dicho. Si el escritor García Márquez fuera nicaragüense, diría que la crisis por la que sigue y seguirá pasando el Consejo Supremo Electoral por la candidatura de Alvarado procede de una “crónica de un fraude anunciado”.
En efecto, desde el “kupia-kumi”, versión 2000, entre liberales y sandinistas, no queda ni vestigio de imparcialidad en el CSE. El lunes 18 de junio de 2001 quedará marcado en la historia de Nicaragua como uno oscuro y mortal para nuestra incipiente democracia. ¡Qué vergüenza!, ¡ni valor tuvieron Rivas y los otros tres para dar la cara! El país no se merece este tipo de decisiones amañadas.
Lo indispensable, si es que queremos una elección limpia en noviembre, es que la sociedad civil, gremios, grupos cívicos y sindicatos, presionemos al gobierno y a la Asamblea Nacional para que se cambie cuanto antes a los magistrados del CSE, y reemplazarlos por magistrados independientes e imparciales. Yo sé que esta idea parece un sueño imposible en el ambiente corrupto y politiquero en que vivimos, pero creo que es preferible luchar por ese sueño ahora, que lamentar las lágrimas, la sangre y la violencia que la presente crisis está anticipando para noviembre.
Armando González P. Ag100g@hotmail.com 
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