Los desplazados en Bonanza
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 | Dirigente campesino acusa al autollamado movimiento de “Campesinos sin Tierra” de aliarse con remanentes del FUAC para despojar a desmovilizados de la Resistencia de sus propiedades |
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Campesinos de bonanza abandonaron sus viviendas y se trasladaron al núcleo urbano en busca de un ambiente pacífico. LA PRESA/H. JARQUIN. |
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Heberto Jarquín M. - Corresponsal departamentales@laprensa.com.ni
TRIANGULO MINERO.- El síndrome de la inestabilidad en el campo, los conflictos agrarios y el temor a los grupos armados que operan en el Triángulo Minero, produjo un éxodo de unas 100 familias campesinas en el Municipio de Bonanza, que abandonaron sus fincas y se trasladaron al núcleo urbano, donde se encuentran desamparados en la intemperie.
Leonardo Suárez Scott, dirigente de la comunidad de Bambana, 12 kilómetros al sureste de Bonanza, denunció la existencia de un movimiento que se hace llamar “Campesinos sin tierra” y los acusa de haberse confabulado con los remanentes del Frente Unido Andrés Castro (FUAC), para arrebatar 3,600 manzanas de tierra que el gobierno de doña Violeta Barrios de Chamorro le entregó a 90 desmovilizados de la Resistencia Nicaragüense.
“Fuimos amenazados por los señores Dámaso Mendoza, Santos López y Estanislao Hernández Obando, ellos son los líderes del movimiento de Campesinos sin Tierra y dicen que tienen el respaldo del grupo armado de Tinieblas para quitarnos nuestras fincas”.
Agregó que “el 18 de abril, los delincuentes (encabezados por Tinieblas), secuestraron a mis hijos (adoptivos) Arturo y Paulino Peralta Garzón en la comarca de Montes de Oro, vimos que la amenaza era en serio y entonces decidimos abandonar nuestras propiedades y nos trasladamos al pueblo (Bonanza)”, indicó Suárez.
ABANDONADOS A LA INTEMPERIE
El concejal municipal Pedro Torres Garzón dijo a LA PRENSA que “hay unas 500 personas entre niños, mujeres y hombres que huyeron de la comunidad de Bambana y ahora están aguantando sol, lluvia y hambre en los barrios Concha Urrutia y Marcos Somarriba”.
Dijo que ninguna institución del gobierno (Profamilia, Secretaría de Acción Social), se han preocupado por atender a los refugiados, solamente la sociedad civil y dos radioemisoras.
Agregó que estos últimos hicieron un hablatón y lograron recaudar víveres, utensilios de cocina, ropa y un poco de dinero que sirvió para paliar las necesidades de esta gente por unos cuantos días.
HERMANOS ENFRENTADOS POR TIERRAS
Aurelio Zelaya Flores, vecino de la comunidad de Salto Grande, 5 kilómetros al sur de Bonanza, fue detenido esta semana por la Policía, después de un prolongado litigio agrario que sostiene con su hermano Tomás Zelaya Flores.
Ambos hermanos fueron miembros de la Resistencia Nicaragüense y ahora Tomás acusó a Aurelio de haberse aliado con la banda armada de Tinieblas para intentar matarlo y quedarse con una finca que es herencia familiar.
La licenciada Cony Tinoco Espinosa, Juez Local Unico de Bonanza, informó que Aurelio Zelaya Flores es procesado por amenazas y que el caso podría terminar en conciliación porque el afectado es su hermano Tomás Zelaya Flores
VIAS DE SOLUCION
Gregorio Downs Selva, coordinador del Centro de Derechos Humanos, Ciudadanos y Autonómicos (CEDEHCA), señaló que la situación es delicada y deben buscarse vías de solución inmediatas.
“Los conflictos por la tenencia de tierra pueden desencadenar derramamientos de sangre y lo peor de todo es que aparezcan personas que quieren inmiscuir a los rearmados en el problema, además podría tomar sesgos políticos, lo que provocaría mayor inestabilidad”, advirtió.
Agregó que “la Alcaldía, el MAG-FOR, los jueces y representantes de la sociedad civil deben reunirse para analizar la situación y dar una salida al problema de la tenencia de la tierra, también hay que brindarle asistencia a los desplazados”.
Finalmente, el señor Leonardo Suárez Scott pidió al Ejército y la Policía, que sean más beligerantes en la persecución y aniquilamiento de las bandas armadas, “hasta el momento han sido incapaces de garantizar la estabilidad y la seguridad en el campo, los campesinos estamos indefensos, esto no puede seguir así”, concluyó.
ABANDONADOS POR EL GOBIERNO
El concejal municipal Pedro Torres Garzón dijo a LA PRENSA que “hay unas 500 personas entre niños, mujeres y hombres que huyeron de la comunidad de Bambana y ahora están aguantando sol, lluvia y hambre en los barrios Concha Urrutia y Marcos Somarriba”. Ninguna institución del gobierno (Profamilia, Secretaría de Acción Social), se ha preocupado por atender a los refugiados, solamente la sociedad civil y dos radioemisoras.
MAS EXODOS
- María Garzón Ríos (18), desplazada de la comunidad de Las Colinas, perdió a su hijo Henry Ernesto Hernández Garzón de tan sólo 7 meses de edad. “Aquí (en Bonanza) se me enfermó mi niño, creo que le hizo daño el agua que tomaba, murió de diarrea”.
- Otra comunidad donde se ha producido un éxodo de campesinos, es Mistruck (30 kilómetros al sureste de Bonanza).
- José Silvio Ochoa García, nativo de ese lugar, afirmó que “hace dos meses que me vine a Bonanza porque el movimiento de Campesinos sin Tierra me amenazó con echarme a Tinieblas para que me volara la cabeza; ellos (los sin Tierra), son originarios de Siuna y se dedican a robar propiedades ajenas mediante la intimidación y el chantaje y después las venden a otras personas”. 
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