Agradecimiento
El miércoles 11 de abril del año en curso 2001 mi hijo Richard Benjamín Rivera Hernández se encontraba trabajando en Carretera Vieja a León y fue arrollado por un bus.
Mi hijo quedó tendido en la carretera y si no hubiera sido por los compañeros trabajadores que lo llevaron al hospital de inmediato, hubiera muerto porque se estaba ahogando con su propia sangre.
Estuvo 20 días en la unidad de cuidados intensivos y le colocaron drenos, manguera, tubos en la boca y un tubito en el cuello porque le afecta la tráquea, también tenía un tanque de oxígeno para ayudarle a respirar.
Las personas que iban a visitarle, familiares y hermanos en Cristo de las diferentes iglesias evangélicas y centros cristianos, salían llorando al verlo en el estado que estaba como un monstruo de inflamado, especialmente la clavícula derecha, porque tenía quebrada cuatro costillas, heridas en ambas piernas y brazos, pero los médicos de la sala de cuidados intensivos le salvaron la vida.
Aunque no sé los nombres ni apellidos de los médicos sé que el Señor Jesucristo los bendecirá a todos ellos, especialmente al personal de cuidados intensivos.
Agradezco a la administración del hospital que atiende al pueblo nicaragüense sin cobrar ni un solo centavo.
Benjamín Rivera López,
Cecilia Hernández de Rivera e Hijos. 
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