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VIERNES 15 DE JUNIO DEL 2001 / EDICION No. 22400 / ACTUALIZADA 11:00 pm

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Los dedazos de la discordia

Este artículo es de la incumbencia e interés de todos los habitantes de los departamentos del país que, hasta el día de hoy, ha visitado el Presidente Honorario del Partido Liberal, Dr. Arnoldo Alemán L. que, sin que nadie lo autorice, para tomarse el derecho de andar ayudando a nombrar diputados.

Su liderazgo va sembrando la discordia y el descontento por donde se ha ido presentando acompañado de ciertos liberales incondicionales que todavía después de las guerras y sufrimientos que hemos vivido, no han podido aprender que al pueblo no se le pueden imponer “diputados” a punta de halagos y cañonazos y presiones para los pobres convencionales que se dejan sobornar. Hay descontento en León, en Chinandega, en Granada y en Masaya, mi pueblo, que de 8 diputados nominados, 6 son convencionales; como quien dice, votaron por ellos mismos.

Sería bueno que usemos el retrovisor y veamos cómo a puro dedazo del Presidente Honorario se perdió lo más preciado: La Alcaldía de Managua.

Recordemos que si por desgracia se perdieran las elecciones, los adversarios no dejarían un solo convencional con cabeza y todas las directivas departamentales y municipales saldrían en desbandada. Lo mismo les pasaría a los que, por conservar sus puestos, hacen lo que les indican y no lo que les dicta su conciencia.

El final será que los liberales, descontentos en su mayoría, votarán por don Enrique para presidente y por los conservadores para diputados, así habrá un parlamento pluripartidista y tal vez los que cuidan sus puestos no sean echados; ojalá la gran Convención Liberal pueda frenar a tiempo los abusos de su Presidente Honorario y enrumbemos por el camino correcto para que no tengamos que llorar el 5 de noviembre del 2001.

Edgard Delgadillo Peña.  
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