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LUNES 30 DE JULIO DEL 2001 / EDICION No. 22445 / ACTUALIZADA 1:30 am

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Nada Personal
Mejor corte por lo sano

Douglas Carcache
douglas.carcache@laprensa.com.ni

Así suelen decir los campesinos cuando sugieren resolver un problema de un tajo, eliminando lo malo o atacando la raíz. Las autoridades deberían recordar esa expresión nicaragüense, cada vez que en Managua grupos de familias pobres se toman tierras ajenas, si quieren hallar una vía de solución a esos conflictos.

Desalojar a los invasores es una respuesta correcta, para restituir el derecho a los dueños de las propiedades invadidas, pero los migrantes pobres seguirán rondando otras tierras o riberas de cauces, para establecerse allí en cualquier momento, como “paracaidistas”, porque necesitan un lugar donde vivir.

Lo que vemos en Managua es la consecuencia de un problema enraizado en el campo. Sus víctimas, cuando creen que se acabaron las opciones en su territorio, emigran a zonas urbanas y en especial buscan Managua creyendo que allí encontrarán alivio. Así ha crecido la población de la capital, el comercio informal y, algo peor, los asentamientos espontáneos donde la gente vive sin servicios básicos, con hambre y plagas.

Con tierras o sin ellas, los campesinos están emigrando porque sus dificultades aumentan. Lo último: 22 mil familias perdieron más de la mitad de las cosechas de maíz por la sequía, este año; en Prinzapolka 1,396 familias padecen por inundaciones y casi 200 mil campesinos quedaron sin empleo por la crisis del café.

Según el Programa Mundial de Alimentos (PMA), después del desastre del huracán Mitch (1998), los estragos de la sequía y las inundaciones del 2001 son los casos más graves. Esos problemas ocurren cada año, con distintas dimensiones, pero cada vez la asistencia es menor para los afectados.

En esta ocasión, por ejemplo, el PMA sólo ayudará a 8,800 familias, el 40 por ciento de las afectadas. En consecuencia, muchas que perdieron todo su maíz, estarán sin alimentos hasta diciembre y lo más probable es que emigren.

Pero en Managua ya existen cerca de 300 asentamientos sin propiedades legales y se estima un déficit habitacional de 300 mil viviendas. Para paliar, el alcalde Herty Lewites, sólo prometió titular los terrenos de 29 asentamientos, basado en19 mil compromisos de título que distribuyó en su campaña electoral el año pasado.

Un estudio del Instituto de Promoción Humana (Inprhu) reveló que en once barrios pobres de Managua, habitados por 9,689 familias, hay servicio de agua potable, pero carecen de aguas negras, el alumbrado es deficiente y casi 1,500 personas están conectadas de forma ilegal.

Con ese panorama, supongo que lo primordial para los futuros gobiernos debe ser la inversión y renovación en el sector agropecuario, porque de lo contrario seguiremos en un círculo de pobreza en que la producción baja, la fuerza laboral campesina se vuelve mendiga y más familias invaden parques o tierras para ser desalojadas una y otra vez.  
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