El concepto conservador no muere
Silviano Matamoros*
No puede haber ideología de centro sin ideologías de derecha e izquierda, y no puede haber izquierda sin derecha en un escenario político. Mientras esto sea así, la existencia de las ideologías de izquierda y de derecha no pueden desaparecer, son por decirlo de alguna manera, el resultado espontáneo y natural del hombre que piensa y actúa en política.
La derecha y la izquierda deben llenar un papel patriótico útil y positivo en el desarrollo de nuestro país en vez de confrontar y ejecutar un papel negativo y destructivo, ambas ideologías deben servir de contrapeso en el equilibrio político de la nación; por eso el Partido Conservador consciente de su necesidad histórica en el desarrollo de la democracia de nuestro país, supera siempre sus crisis y sobrevive como una necesidad ideológica en la conciencia de la vida política de los nicaragüenses que creemos que las cosas se pueden hacer mejor con una visión conjunta, patriótica y ambivalente aplicada con responsabilidad, sabiduría, patriotismo y buena fe, a pesar de las grandes diferencias de las ideas de izquierda y de derecha. En mi opinión ser de izquierda o de derecha no es malo, malo es no ser conceptualmente buen nicaragüense.
Algunas personas apasionadas y superficiales que no analizan los conceptos arriba expresados, desearían desaparecer del mapa político, con sus palabras y sus argumentos al Partido Conservador, son ellos políticos ingenuos y frustrados fanáticos que pelean contra los molinos de viento de El Quijote, políticos ciegos cuyo horizonte está limitado por la pasión, los intereses o el partidismo exacerbado que les impide ver la importancia y la necesidad política de un partido conservador en la vida nacional.
Por todo eso es importante que los que no gustan de las ideas conservadoras se vayan resignando a su larga existencia en la vida política de los nicaragüenses. El Partido Conservador estará siempre ideológicamente de pie para combatir los extremismos, la corrupción y los abusos contra la democracia y los principios republicanos, vengan de donde vengan y van a participar a pesar de sus detractores, en el gran proyecto nacional de reconstrucción de la nueva Nicaragua que todos deseamos.
Hoy el Partido Conservador a pesar de sus crisis partidarias internas, a pesar de los que piensan que el partido está agonizando, surge siempre en el escenario político nacional como el gran moderador de las ideas extremistas de la izquierda o de partidos de trayectoria dictatorial que manosean la moral política y la democracia. La idea y la lucha política del conservatismo, tienen para bien de Nicaragua, una permanente presencia y participación en el desarrollo de la democracia en nuestro país, es pues el conservatismo una necesidad y una realidad política en Nicaragua que nadie puede desconocer, ignorar o eliminar.
Aprendamos pues a convivir respetuosa y civilizadamente con nuestras diferencias ideológicas de izquierda y derecha y usemos esas diferencias para construir juntos una mejor Nicaragua sin extremos inalcanzables, sin fantasías utópicas y sin confrontaciones innecesarias entre la izquierda y la derecha que atrasan cada día nuestro desarrollo y nuestros grandes retos de pobreza, limitaciones y miseria.
* Ex presidente del Partido Conservador. 
|