Campo & Agro
Diversificación “venció” sequía
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 | Siembra de productos varios por microrriego fue una victoria en Occidente |
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Productores y técnicos observan una parcela de cultivos donde se utiliza el sistema de microrriego, en la zona de Occidente. |
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Carol Munguía/Corresponsal economia@laprensa.com.ni
CHINANDEGA.- Los productores que explotaron el cultivo de las hortalizas mediante riego por goteo, son los que salieron victoriosos de la sequía que impera en la zona norte de Chinandega, y por la que se registra un 100 por ciento de cosechas perdidas.
“Centralizar el esfuerzo productivo en la recolección de granos básicos constituye un riesgo y quedó comprobado en las pérdidas totales de la recolección del maíz, frijol y sorgo de los seis municipios del norte del departamento”, aseguran técnicos de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG).
La alternativa de implementar el microrriego en los municipios fronterizos es impulsada por el organismo Solidaridad Internacional que junto a la UNAG llevan adelante el proyecto Chinorsa, que promueve sistema de microrriego en 41 fincas productivas distribuidas en Somotillo, Villanueva, Santo Tomás, Cinco Pinos, San Pedro y San Francisco de Cuajiniquilapa.
Francisco Fernández, representante del proyecto Chinorsa, dijo que el objetivo es diversificar la producción en las fincas rurales y que este cambio dirigido a sembrar frutales, musáceas, pastos, ganado con aprovechamiento de las fuentes de agua, disminuiría el impacto de los fenómenos naturales.
El sistema de microrriego tiene un costo no mayor de mil córdobas y consiste en que tengan una pila de captación que facilite llevar el agua hasta un tanque de 500 galones y luego bajarla mediante mangueras perforadas a pequeñas parcelas donde se cultive el tomate, el pipián, la yuca, el repollo.
Estos proyectos están autoabasteciendo a los productores que creyeron en el sistema de riego y en este período de escasez se han alimentado y el excedente fue vendido a buen precio, informó Fernández.
En Chinandega hay pocas fincas trabajando en ese orden. Las expectativas son exitosas y mejora los ingresos de los productores, ya no dependen de los granos básicos, sino que tienen otros ingresos que garantizan enfrentar la crisis económica que deprime a la zona por efectos naturales.
Estos cultivos fortalecen la seguridad alimentaria porque a través de las hortalizas se proporcionan vitaminas y si se combina con la actividad ganadera complementa la dieta familiar con la leche y las cuajadas, puesto que en este momento la alimentación se basa sólo en arroz y frijol lo que que provoca desnutrición.
Los seis municipios del norte destinarían 536 manzanas para la siembra de tomate, chiltoma, pipián y sandía, donde se requiere de semilla e insumos para la siembra de postrera. 
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