César Cedeño echó humo en las Mayores
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 | Reunió velocidad y poder, una mezcla no muy usual incluso ahora |
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César Cedeño destacó en las Grandes Ligas |
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Edgard Rodríguez C. edgard.rodriguez@laprensa.com.ni
Antes del aterrizaje en las Mayores de los Sammy Sosa, Manny Ramírez, Vladimir Guerrero o cualquier otro de los aporreadores que hoy día hinchan el orgullo de los dominicanos, César Cedeño fue un buen representante para los quisqueyanos.
En una época en la que los jonrones no proliferaban tanto y que, al igual que ahora, resultaba difícil encontrar jugadores de múltiples herramientas, Cedeño consiguió trascender y construyó una sólida carrera a través de 17 años en Grandes Ligas.
“Definitivamente, siento orgullo por mi carrera. Sin embargo, ahora que dedico mi tiempo a enseñar, prefiero no ahondar en lo que hice porque creo que no es lo más correcto establecer comparaciones con el juego de hoy día”, señala Cedeño.
Nacido en 1951, César debutó en 1970 con Houston. Y después de un alentador debut, probó que no era casualidad el brillo inicial y logró dos campañas seguidas con .320 de promedio. En 1974 disparó 26 jonrones y remolcó 102 carreras.
Pero además de batear jonrones en un parque no apropiado para los artilleros de largo metraje, como el Astrodome, Cedeño hilvanó una hilera de siete temporadas sucesivas con al menos 50 bases robadas, incluyendo su máximo total, 61 en 1977.
Este ex–big leaguer está en nuestro país, en una rápida visita de contribución con el proceso de preparación que sostiene la Preselección Nacional de Béisbol con miras al Mundial de China en noviembre próximo. También está Pablo Torrealba.
“Me gusta lo que he visto. Hay buen talento, y se ve que también hay experiencia. A lo mejor si los muchachos se enfocan y mantienen el entusiasmo que hasta ahora observo, se puede realizar un buen trabajo en China”, sostiene Cedeño.
Uno de los primeros jugadores que llamó la atención de César fue Yáder Hodgson, el patrullero firmado en 1997 por los Yanquis. También se sintió atraído por la velocidad y brazo de Adolfo Matamoros, el batallador receptor leonés.
“De Hodgson me llamó la atención su estructura física y la facilidad con que hace las cosas. Luego se me explicó que estuvo con los Yanquis. Y Matamoros cuenta con un machete en lugar de brazo y se mueve muy bien”, sostiene el instructor.
Muchos otros jugadores pinoleros han llamado la atención de Cedeño y del coach de lanzadores Torrealba, pero su misión ahora es la de hacer ajustes en el plantel nica y no propiamente la de descubrir prospectos para su organización, Houston.
“Pienso que el béisbol de Nicaragua se está moviendo en la dirección correcta. Ya existen vínculos con las Grandes Ligas y varios clubes están estableciendo academias. Eso demuestra que se está trabajando”, explica el dominicano.
Cedeño fue líder de las Mayores en dobletes conectados con 40 y 39 en las temporadas de 1972 y 1973, respectivamente, y su defensiva fue premiada con varios guantes de oro, pero mantiene mucha sencillez al hablar.
“Lo que hice es parte del pasado. Lo esencial es ayudar ahora a los chicos que crecen. Pienso que jugué una buena pelota y aunque no se ganaba tanto como ahora, estoy agradecido de haberlo hecho en aquel momento”, dice.
Una vez que la carrera de Cedeño entró en declive y Pedro Guerrero redujo la suya con algunas complicaciones, vino la época de los Sosa, Ramírez y Vladimir, quien junto a Alex Rodríguez, mantiene excitada a quisqueya.
“Sé que hay muchachos a los cuales entreno quienes ni siquiera saben que jugué en las Mayores. Y prefiero que sea así. Después viene el asunto ese de comparar épocas y hasta se distorsionan las relaciones”, explicó César.
ESTO HIZO
Después de militar 17 años en las Mayores, Cedeño resumió promedio de .286 puntos, con 2,087 hits, 976 remolques, 199 jonrones y 550 robos.
Su mejor campaña fue la de 1974, cuando cerró con .269 de promedio, 26 jonrones, 102 remolques y 95 anotadas. En 1972 y 1973, bateó .320. 
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