Todo se derrumbó
 |
|
 | El nica arrancó bien, ejerció presión en todo instante, pero de repente las cabezas chocaron |
|
|
| |
Edgard Tijerino M/Enviado a Los Angeles edgard.tijerino@laprensa.com.ni
¿Cómo poder juzgar una pelea limitada a sólo un asalto?... Más complicado aún, ¿cómo especular sobre lo que podía ocurrir si las imágenes de los primeros tres minutos pasaron frente a nosotros con mucha rapidez?
Lo que nunca se nos olvidará, es el impacto de las dos cabezas... Dos trenes yendo hacia delante en el mismo carril. ¿Se imaginan el ruido escalofriante que eso provoca?
Por un round, Ricardo Mayorga cumplió lo prometido... Salió decidido a disparar golpes y jugarse por entero despreciando riesgos en busca del cinturón de las 147 libras.
Poco le importaba que pudiera ofrecer como respuesta Andrew Lewis, y forzó un primer asalto de ritmo violento y sostenido, empeñado en agobiar al Campeón...Y lo logró... Los tres jueces, Schorle, Hassett y Willensky, votaron 10-9 a favor del nica, mientras en la esquina de Lewis, un pequeño corte en la ceja derecha abría espacio para preocuparse desde muy temprano.
“Cuídate de esa derecha. Esta saliendo muy rápida, muy constante y muy potente”, debe haberle advertido Nelson Fernández a Lewis... “No lo dejes tomar la iniciativa, ve y peléale, que tú puedes”, agregó seguramente.
Garibaldi sonrió en la esquina de Mayorga mientras lo recibía, y cuando sonó la campana para el segundo round, lo empujó gritándole: “¡Sigue así, no le des tregua! ¡Ya sintió tus golpes!”
Lewis y Mayorga se proyectaron bruscamente con sus derechas amartilladas... Ninguna mano fue disparada porque las cabezas se estrellaron en medio de un “¡Oh, no!”, que se escuchó en todo el “Staples Center” como un dunk de Shaquille O’Neal.
La ceja izquierda de Lewis se abrió grotescamente y la sangre se desbordó... El médico del ring cerró los ojos y dijo: “¡No más! ¡No más!”
De pronto, todas las expectativas construidas a lo largo de un primer asalto intenso, se derrumbaron, como el muro de Berlín en aquel momento histórico.
La pelea sin decisión, le permite a Lewis conservar su cetro y, se piensa, mantendrá a Mayorga como retador... Todo indica que la revancha ha quedado dibujada.
¿Quién iba a sospechar después de ese agitado primer round, que las especulaciones quedarían confiscadas?
Noticia relacionada: “Lo hubiera noqueado” Revancha obligada 
|