Frida Kahlo
Josefa Collado josefacollado@altavista
En la sección de Opinión de este Diario, apareció un artículo llamado ¿Símbolo de la mujer latinoamericana? firmado por el señor Carlos Ball y que realiza un severo ataque a la decisión del servicio postal de los Estados Unidos de emitir una estampilla con la imagen de Frida Kahlo. Al respecto, es mi particular opinión que si la estampilla fuera conmemorativa de las mujeres santas o espirituales, indudablemente que sería un desacierto del servicio postal, pues en esta categoría no cabría Frida Kahlo, sin embargo, si se trata de conmemorar a mujeres artistas latinoamericanas, sin lugar a dudas que Frida se merece uno de los primeros lugares.
Creo que los méritos artísticos de una persona no deben menoscabarse con críticas a sus vidas privadas. Es muy cierto todo lo que afirma el Sr. Ball; Frida fue comunista declarada, pero nadie es perfecto, además en México en esa época y todavía aún, ser de izquierda es símbolo de intelectualidad; fue infiel, ¿pero acaso no abundan en este mundo los infieles? Tuvo aventuras homosexuales, pero ¿quién podría tirar la primera piedra? Dicen por ahí, que los grandes hombres tienen grandes defectos (también las grandes mujeres), como una manera de ser indulgentes con las vidas privadas de tantos grandes personajes, tales como Oscar Wilde, Van Gogh, Miguel Angel, Kennedy, Miterrand, Lewis Carrol, Andy Warhol e incluso nuestro querido Rubén Darío. Aunque le pese al Sr. Ball, Frida Khalo fue una de las mujeres artistas más sobresalientes de Latinoamérica en el siglo pasado.

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