Especial - El poder del voto oculto
Fórmulas no satisfacen en sus propios partidos
 | Candidatos a diputados con bajísimo índice de opinión entre electores |
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Xiomara Chamorro xiomara.chamorro@laprensa.com.ni
Las fórmulas presidenciales de los partidos participantes en las elecciones nacionales no cuentan con el total respaldo de los militantes de sus propios partidos, señala la encuesta de M&R.
Los procesos internos usados en esos partidos parecen no haber sido lo suficientemente democráticos si se considera que en el caso del Partido Liberal Constitucionalista un 64.3 por ciento de votantes liberales dice estar poco o nada satisfecho con la fórmula Enrique Bolaños/José Rizo.
Similar situación encara el Frente Sandinista con la fórmula Daniel Ortega/Agustín Jarquín, ya que un 59.1 por ciento del electorado sandinista dice estar poco o nada contento con estos candidatos.
El caso más dramático lo enfrentaba la fórmula Noel Vidaurre/Carlos Tünnermann, ya que el 78.3 por ciento de los votantes conservadores no estaba conforme con esa propuesta electoral.
DIPUTADOS CORREN PEOR SUERTE
Pero los candidatos a diputados de los diferentes partidos tienen un índice peor de opinión esta vez frente a todo el electorado, que concede bajísimos porcentajes positivos en los mejores casos.
Si la propuesta de boleta de diputados que hace el Partido Liberal Constitucionalista fuera en una elección propia, sin el voto en cascada que arrastra la elección presidencial, los resultados serían desastrosos.
En el caso del candidato René Herrera, un 57,1 por ciento del electorado no lo conoce, mientras un 28,6 por ciento tiene una mala opinión de él y un 14,3 por ciento tiene buena opinión. Su resultado neto, entre los que lo conocen es de 14,3 por ciento negativo.
La situación mejora con el candidato Wilfredo Navarro que resulta más conocido para el electorado ya que solo un 28,1 por ciento no lo conoce, pero capta opiniones divididas: un 36,7 por ciento opina bien y un 35,2 por ciento opina mal. Su balance es de 1,5 por ciento.
El mejor posicionado con un balance neto positivo de 3,6 por ciento, es José Castillo de quien un 25,7 por ciento opina bien y un 22,1 por ciento opina mal, frente a un 52,2 por ciento que señala que no lo conoce.
Los sandinistas Bayardo Arce y Tomás Borge, corren una suerte similar a la de sus colegas liberales.
Borge acumula un 54,5 por ciento de opiniones negativas y un 33 por ciento de opiniones positivas para un negativo balance neto de 21,5 por ciento. La encuesta señala que todavía existe un 12,5 por ciento del electorado que no lo conoce.
Arce capta un 43,6 por ciento de opiniones positivas y un 34,3 por ciento de opiniones negativas para un balance positivo de 9,3 por ciento. Este dirigente sandinista es ligeramente más desconocido que Borge, ya que un 22,1 por ciento de la población dice no conocerlo.
Si los candidatos conservadores fueran Edgard Paguaga y Mario Rappaccioli, su problema sería básicamente de proyección, ya que un 77 por ciento dice no conocer a Paguaga y un 63.1 por ciento no conoce a Rappaccioli.
Sin embargo, Paguaga tiene un 9.7 por ciento de opiniones positivas frente a un 13.3 por ciento de opiniones negativas, para un balance negativo de 3.6 por ciento.
Para Rappaccioli se emitieron un 17.3 por ciento de opiniones positivas frente a un 19.6 por ciento de negativas, para un balance negativo de 2.3 por ciento. 
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