Ultimo adiós a Katharine Graham
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El féretro con los restos de quien fuera una de las mujeres más poderosas del mundo, Katharine Graham, es conducido en la catedral de Washington. LA PRENSA/AP. |
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EFE
WASHINGTON.- La élite política y económica de EE.UU. se unió el lunes para despedir a una de las grandes leyendas de la prensa, Katharine Graham, quien con The Washington Post se convirtió en un símbolo de la independencia de los medios frente al poder.
Más de 3,000 personas asistieron en la catedral de Washington a un funeral de gran boato, casi con honores de Estado, por el alma de quien fue propietaria y editora de uno de los diarios más influyentes del mundo, desde el que apoyó la investigación periodística que acabó con el presidente Richard Nixon, en 1974.
En el solemne acto, Graham fue recordada como una mujer poderosa y respetada, algo tímida y con gran sentido del humor, cuya vida estuvo regida por un firme principio: “La simple búsqueda de la verdad”, en palabras de Ben Bradlee, director de The Washington Post durante el caso Watergate.
El último homenaje a la legendaria editora parecía casi el funeral de una reina.
Con Bill Gates, el hombre más rico del mundo, como acomodador del público en la catedral y la presencia de un ex presidente Bill Clinton, del actual vicepresidente, Richard Cheney, y de muchos congresistas, su funeral propició la reunión de destacados representantes de los poderes a los que la prensa debe controlar, según el ideario Graham. 
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