Zona de strikes
Cinco “ases” en desarrollo
Edgard Rodríguez C. edgard.rodriguez@laprensa.com.ni
Una de las generaciones de novatos que con más firmeza permanece en mi mente es la de 1982.
Los Bravos presentaban a Brett Butler. Filadelfia estaba excitado con Bob Dernier. San Francisco extrajo de Jamaica a Chili Davis y Pittsburgh hacía alarde con Marvel Wynn.
Ah claro, San Luis tenía a David Green, el prospecto pinolero que inspiró las más espectaculares proyecciones, aunque no llegó a ser mucho en las Mayores.
Y curiosamente, los mejores exponentes entre los chavalos de aquella temporada fueron dos jugadores poco mencionados por los expertos: Wade Boggs y Steve Sax.
Boggs aseguró su boleto hacia Cooperstown y Sax fue el Novato del Año... ¿Y entre la promoción de este 2001, quienes son los que deben llegar a impactar consistentemente?
Juzgar talento es una de las tareas más difíciles en el béisbol. Quizá porque intervienen factores intangibles como deseo y agallas, con más influencia incluso que el potencial.
No obstante, es difícil no sentir admiración por el material de Albert Pujols, la chispa de Ichiro Suzuki, la agresividad de Alfonso Soriano y la electricidad de Jimmy Rollins.
Y agreguen a ellos a Ben Sheets, quien aparte de ser el favorito de la prensa, tras su éxito contra Cuba en Sydney, ha probado que es legítimo material de Grandes Ligas.
El de mayor impacto ha sido Ichiro, el más “viejo” (28 años) entre estos jóvenes. Lo que aún queda por averiguar, es su consistencia. Los calendarios en Japón son de 130 juegos. Y no crean que 32 partidos más, son algo fácil de resolver.
Pujols es espectacular. De Clase A saltó a las Mayores y se ha fajado como reemplazo de McGwire. Batea .322, con 23 jonrones y 71 remolques. De mantenerse así, estamos en presencia de un artillero con ritmo de Salón de la Fama.
El más agresivo es Soriano. Sus manos son veloces y sus piernas más aún. Todavía está en formación pero su talento es indiscutible. Rollins tiene ese toque de plasticidad que distingue a los buenos torpederos. Saca el bate con autoridad y es una garantía a la defensa. Debe hacer historia. 
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