Repartición de donaciones
Sara López z.zeledon@worldnet.att.net
Yo llevé dos buses llenos de ropa y alimentos a Nicaragua en 1999, y el gobierno de Alemán me puso tantas trabas para sacarlos de la Aduana y repartirlos, que no pude reclamarlos por la burocracia de Aduanas. Pensaba donar ropa y alimentos a mi barrio, en Estelí, y el “vuelterío” era tan grande que al final los dejé en Tezla. Ahora sé quién está repartiendo mis donaciones y logrando puntos por eso, por el fruto de mi trabajo de dos años en EE.UU. Pero, bueno, con tal que se los entreguen a personas que los necesitan.
El presidente Alemán debería jugar una política limpia. Las donaciones que él reparte me costaron sangre, sudor y lágrimas trabajando en EE.UU. 
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