Elecciones en Nicaragua
Roberto Chamorro C. Tel. (505)-2651177. robcynica@yahoo.com
Las elecciones en Nicaragua se han vuelto una maldición para este sufrido país, la realidad de las cosas es que las elecciones deberían ser una fiesta cívica, donde el pueblo escoja a sus gobernantes por medio del voto popular y la elección democrática; pero en este país nada de esto sucede, sino más bien hay un caos político, económico y social; pero quisiera dar ejemplos de porqué señalo lo anterior:
En lo político, las inhibiciones de candidatos a la vicepresidencia por un partido en contienda, la polarización del Consejo Supremo Electoral, lo cual evidencia haber intereses partidarios y genera desconfianza en los ciudadanos, pero el colmo es que a tan sólo cuatro meses de las elecciones ningún candidato ha vendido su programa presidencial, lo que estoy totalmente seguro de que si se hace una encuesta a la población y le preguntamos sobre algún punto del programa de gobierno de un candidato, su respuesta sería no saber; en lo económico, la incertidumbre de que si ganan los sandinistas, la inversión extranjera está a la expectativa de quién será el próximo Presidente de Nicaragua, lo que podríamos entender como un congelamiento a las inversiones a este país, el cual es una realidad, los servicios públicos (agua, luz y transporte) suben sus tarifas y todo lo anterior se resume en un caos social donde el nicaragüense de la clase trabajadora y el pobre (que es la mayoría), son los que sufren este deterioro de valores, donde hoy por hoy no se tiene la cultura del voto, no se disfruta la fiesta cívica de elegir a nuestros gobernantes.
Pero lo más importante de este breve comentario es invitar a todos mis compatriotas tanto fuera, como los que estamos aquí viviendo este caos, es difundir la voz y la motivación de que Nicaragua necesita la ayuda de todos para poder fortalecer esta pequeña democracia, en enseñar los valores cívicos a nuestros pequeños que serán los próximos jefes de Estado, en luchar contra los que quieran aprovecharse de la voluntad de nuestro pueblo y en gritar un ¡NO! a los que quieren volver al pasado de este sufrido país. 
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