Correo
Portada Impresa
    La Prensa    
Archivo
Busqueda
MIéRCOLES 7 DE FEBRERO DEL 2001 / EDICION No. 22275 / ACTUALIZADA 01:00 am

PORTADA
POLITICA
ECONOMIA
NACIONALES
REGIONALES
EDITORIAL
DEPORTES
SUCESOS
EL MUNDO
OPINION
REVISTA
SUPLEMENTOS
OBITUARIOS
CARTAS AL DIRECTOR

CLASIFICADOS


   
Opinión
Voluntad nacional y pobreza

Marco A. Valle*
mavm@tmx.com.ni

La construcción y movilización de la voluntad nacional es el factor principal en la lucha contra la pobreza en Nicaragua. Podrán existir estudios, mapas, grupos consultivos, coordinadoras, centenares de reuniones, iniciativa HIPC, programas electorales y apoyo internacional, pero si no se logra forjar dicha voluntad, los esfuerzos serán infructuosos.

Es harto conocida la dramática situación de pobreza que agobia al 80% de los hogares nicaragüenses, donde el 51% sobrevive en medio de la pobreza crónica, el 24% va hacia la pobreza crónica y el 5% son nuevos pobres. O sea, aproximadamente solamente el 20% de la población es no pobre, y si nos descuidamos el problema se profundizará a tal grado que cada vez será más difícil revertirlo, con las consecuencias sociales, políticas, culturales, y de seguridad que conlleva.

Ahora bien, este panorama se torna más preocupante cuando se devela su carácter estructural, es decir su relación con una sociedad violenta y excluyente, altos niveles de desempleo, bajos niveles de escolaridad y capacitación técnica de los jefes de familia e hijos, insuficientes servicios higiénicos lo mismo que precarios espacios de las viviendas, incapacidad para comprar la canasta básica y deterioro progresivo del medio ambiente. Y lo trágico, un futuro lleno más de incertidumbres que certezas, en tanto las armas de fuego en manos de civiles están por doquier.

La experiencia ha demostrado que un solo actor, como el gobierno, no vence este problema, sino que se necesita el concurso real de la población, en especial de los pobres; tanto en el proceso de estudio de sus necesidades, como de sus capacidades, organización y participación en la toma de decisiones en los asuntos que les afectan. La pobreza y la forma de enfrentarla en los diversos lugares tiene puntos comunes y diferentes, lo que obliga a trabajar con un enfoque que combine lo nacional con lo municipal y lo microlocal, teniendo como eje principal la participación activa de los pobres en el delineamiento de su destino.

Ahora bien, este escenario sólo se logra bajo una concepción de valores en equilibrio que tenga en su centro no los intereses particulares, sino los de la sociedad, y en particular los del 80%. El desafío no es fácil, pues se trata que los no pobres, que tienen muchas diferencias en sus objetivos como en sus formas de pensar y de ver el mundo, junto con los pobres, luchen unidos por erradicar la pobreza.

En esa dirección vale la pena seguir impulsando nuevos valores en la sociedad diferentes a los que tradicionalmente han servido de “modelo de éxito”, tales como el autoritarismo, discriminación de la mujer, cortoplacismo, facilismo, individualismo egoísta, etc. O sea, hay que fomentar un equilibrio dinámico entre estos y los valores humanos (autonomía individual, solidaridad, estado de derecho, transparencia, igualdad de género, participación ciudadana, espíritu empresarial, etc.), de manera tal que se vaya creando un clima favorable que potencie mejor la formulación y cumplimiento de políticas, programas y acciones, la cooperación externa y, los esfuerzos que se desarrollan para superar la crisis de las instituciones estatales.

Hoy de cara a las elecciones presidenciales es una buena oportunidad para empujar dicho equilibrio dinámico que contribuiría a abrir las puertas a la voluntad nacional. Al fin y al cabo, ésta se irá logrando sólo cuando la población constate en la práctica -y no en las promesas- que se está experimentando el cambio de valores a favor de una sociedad inclusiva y democrática que asegura el desarrollo humano.  
.


---
   
Otros Artículos

Recordar y comparar

Al inicio del año escolar

Voluntad nacional y pobreza

MI PUNTO DE VISTA

¿Y Usted Qué Opina?