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MIéRCOLES 24 DE ENERO DEL 2001 / EDICION No. 22261 / ACTUALIZADA 12:30 am

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Violencia escolar, cómo prevenirla

Foto  
.Los niños violentos o mejor conocidos como “pleitistas” o “bochincheros”, son el reflejo de la violencia a que son sometidos en sus propios hogares y descargan su rabia y sufrimiento en aquellos no violentos

 

Wilder Pérez y
Hilda Rosa Maradiaga C.
revista@laprensa.com.ni

En el aula de clases convergen niños de distintas personalidades. Si de comportamiento se trata, se dividen en dos bandos: rudos y tímidos. Los primeros aprovechan sus cualidades físicas para intimidar y agredir a los otros.

El problema se resume en dos palabras: violencia escolar, algo muy común en las escuelas, pero cuyo origen radica en la familia, sobre todo en aquellas donde hay mayor contacto con la violencia. Es toda una cadena de eslabones.

Ledia Gutiérrez, psicóloga familiar, explicó que un niño agresivo “solamente está reproduciendo lo que ha visto o ha sufrido en su hogar y llega al colegio a descargar todo lo que está aprendiendo en la familia”.

Empero señaló que también pueden existir niños rudos aún en aquellos hogares donde la violencia no se asoma del todo. En este caso, la aprenden en la calle.

VICTIMAS O VICTIMAS

Para Gutiérrez, los niños rudos o violentos aparentemente son los que tienen el mando por su carácter, sin embargo, el dominio que representan en el aula es una muestra de sus problemas internos.

Pero la cadena no acaba en los hijos de padres violentos, ya que éstos pueden alterar la conducta de aquellos niños no violentos convirtiéndolos en sus víctimas.

La psicóloga indicó que el niño que recibe maltrato de sus compañeritos se puede volver tímido, desmotivado en el colegio, miccionarse, tener pesadillas y otro tipo de problemas, incluso volverse agresivo como un medio de defensa.

RECOMENDACIONES

La psicóloga brindó varias recomendaciones a los padres de familia tanto para tratar con los niños rudos como con los tímidos, víctimas perfectas de los primeros.

A LOS PADRES CON NIÑOS RUDOS

- Sugirió a los padres estar al tanto del comportamiento del niño en la escuela ya que en la casa pueden mostrarse tímidos, pero al final ser agresivos con sus compañeritos.

- Recomendó atención psicológica tanto para los menores como para toda la familia.

- Reestructurar el comportamiento en toda la familia y hacer cambios que permitan al niño sentirse amado, respetado y escuchado.

- Propiciar momentos de juego, estudio, descanso e interactuar con la familia.

- Dar seguridad y confianza en sí mismo.

A LOS PADRES CON NIÑOS TIMIDOS

- En primer lugar deben enseñarles que responder con violencia no es lo más correcto sino buscar soluciones pacíficas, ya que violencia genera violencia.

- Involucrarse más tanto con su hijo tímido como su agresor para lograr acercamientos más amistosos y hacerle ver que la violencia es negativa.

- Los padres no deben enemistarse con la familia del niño agresor, porque estaría dando un ejemplo negativo a su hijo tímido.

- Es recomendable que ambas familias entren contacto para juntos hallarle solución al problema de sus hijitos.

A LOS MAESTROS

- No castigar, etiquetar, rechazar y apartar a lo “niños pleitistos” porque estas actitudes lejos de mejorar su comportamiento alteran la situación.

- Es recomendable que el maestro converse con el niño, se haga su amigo, para que halla una mejor comunicación y confianza.

- El maestro debe vigilar y detectar los cambios de conducta de los alumnos y enterárselo a los padres. Niños tímidos pueden volverse rudos por alguna razón..  
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