Con su segundo cetro de bateo
Henry Roa, "El Rey León"
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 | Una vez más quedó comprobada la extraordinaria calidad del artillero felino, quien prácticamente no tuvo competencia |
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Henry Roa en plena faena a través de una exitosa temporada regular con los leones. LA PRENSA/LORIO. |
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Edgard Tijerino M. edgard.tijerino@laprensa.com.ni
Cada vez que Henry Roa entra al cajón de bateo, se escuchan los rugidos y se capta un resplandor. Atravesando temporadas, él ha sido uno de los bateadores más difíciles de dominar, tanto para pítcheres en plena etapa de desarrollo como Oswaldo Mairena y Jairo Pineda; veteranos de control, recursos y trucos como Martín Bojorge y Asdrudes Flores; tiradores de otro nivel de competencia como Torres Chacón, Vicente Padilla y Omar Ajete; importados de capacidad probada como Elpidio Pinto y Lenín Picota; y tambien los altamente calificados en Torneos Internacionales de envergadura, como Kris Benson.
“Con sus habilidades, vista y sentido del anticipo, él da la impresión de cubrir toda la zona de strike...Uno piensa que no hay nada que enseñarle...Que maneja todas las instrucciones posibles en cada circunstancia diferente que le presente el juego”, me decía hace unos días, el coach de bateo de los rugidores, Roberto Espino, líder en porcentaje durante el Mundial de 1978 realizado en Italia.
Roa es un silencioso fabricante de ruido...El trata de pasar desapercibido, como si fuera un poco alérgico a la fama o se sintiera incómodo enfrentándose a las cámaras y micrófonos... Prefiere ver venir hacia el plato rectas encima de las 90 millas y bolas de quiebre imprevisibles, o combatir con la presión de momentos cruciales... Se ve frío, pensante y terriblemente efectivo cuando las circunstancias reclaman su funcionamiento.
“La clave del éxito de Roa es su empeño... Se trata de un trabajador intenso capaz de concentrarse lo suficiente en cada turno para sacar un máximo provecho de esas facultades que cultiva diariamente... El es algo así como Mister. todos los días”, me dice Panal Delgado, refiriéndose al éxito como bateador de quien fue un compañero de largo rato.
Cuando parecía que el joven Francisco Hernández, cabalgando asombrosamente sobre los 400 puntos, parecía dirigirse a la conquista del cetro de bateo, Roa comenzó una violenta arremetida, hasta elevarse a 370 puntos, con 74 hits en 200 turnos y sólo 10 ponches... Su ventaja de 35 puntos sobre el sub-líder Nemesio Porras, resultó muy llamativa y nos permite apreciar, además de su destreza característica, la autoridad de su ejecutoria.
Tomando las cifras de Roa y comprobando que sólo conectó 12 extrabases, entre ellos, apenas un jonrón, es fácil percatarse de su enfoque como hiteador, sacrificando poder y utilizando todo el terreno.
¿Cuál ha sido tu mayor progreso en los últimos años?, le pregunté en una de tantas entrevistas, y respondió: “aprender a atacar con suficiente seguridad las bolas de rompimiento hacia afuera”... Ese fue en cierto momento, su “talón”, pero como dice Panal, trabajó a fondo para superar el problema, y hoy es difícil desarticularlo.
“Contra él, hay que tratar de tomar ventaja en el conteo”, manifiesta Nelson Saldaña, pero... ¿Qué tan viable es lograr eso sin atravesar el enorme riesgo de recibir una estocada?... Roa ha sido un buen bateador de los dos primeros strikes, y como hacen los grandes, si se trata de buenos lanzamientos, no los desperdicia... “No soy de los que regala lanzamientos buenos de batear. Hago uso de ellos”, explica.
Es un bateador natural... Su swing es muy flexible y con alto grado de precisión. Tiene un conocimiento pleno del pitcheo adversario, algo esencial, y llega al cajón de bateo con un plan, no a tratar de adivinar... Consigue a tiempo los ajustes requeridos, lo cual lo convierte en muy difícil de dominar”, opina su recio rival y consistente amigo, Nemesio Porras, el bateador de cifras más impresionantes en la etapa moderna de nuestra pelota.
Más allá del impetuoso cierre de Henry Roa, está la presencia de Omar Herrera como tercer mejor bateador del certamen con 328 puntos en 201 turnos, y la de Chico Hernández, que detuvo su deslizamiento en 325 puntos, apoderándose de la quinta posición.
¿Podremos contar con ellos entre los aspirantes a los próximos cetros de bateo?... Bueno, esa es la expectativa. Como siempre, el tiempo, improstituible e implacable, quien dirá la última palabra... Por ahora, Roa es de nuevo “El Rey León” en el béisbol pinolero.
SU SEGUNDO CETRO
- Henry se alza con el título de bateo tras acumular 74 hits en 200 turnos, en los que por cierto sólo se ponchó 10 veces, pero también sólo conectó 12 extrabases.
- En la temporada 94-95 con bate de aluminio, Roa se coronó Campeón de Bateo por vez primera con 387 puntos, disparando 137 hits en 354 turnos.
- Su porcentaje más alto fue 389 en la campaña 97-98, y en eventos internacionales ha conseguido crecimientos extraordinarios.
-Cuando se habla de bateadores finos en nuestro béisbol, todos los debates giran en torno a Roa y Nemesio. Ahí se para de contar. 
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