Controversia: Los candidatos liberales
Rizo Castellón
Juan Cano Sarriá j.casa@teleline.es
Los nicaragüenses debemos estar en enhorabuena con candidaturas como la del Dr. José Rizo Castellón, toda vez que, con independencia de su pertenencia al Partido Liberal Constitucionalista –donde la aureola de sospecha de corrupción ha hecho presa en miembros de su partido–, su talento y su talante de hombre de diálogo, unido a la profunda sensibilidad social que ha demostrado tener en el desempeño de su cargo como presidente de Inifom durante los últimos años, le convierten en un candidato idóneo para el puesto que se postula.
Tuve la ocasión de conocer personalmente al Dr. Rizo en agosto del año 1999, con motivo de la inauguración de unas obras de electrificación en pueblos periféricos de la ciudad de León, y debo confesar –al menos como mero observador procedente de España– que sabía conectar con la gente. Tanto es así, que allí por donde pasaba recibía el reconocimiento cordial no sólo de sus colaboradores en los múltiples proyectos municipales emprendidos y acabados –lo que quizás por algunos puede entenderse sospechosamente como interesada lisonja–, sino también de los vecinos de las distintas poblaciones visitadas y de sus propios adversarios políticos. La verdad es que fue una experiencia entrañable coincidir entonces con el Dr. Rizo y ser testigo de una feliz concreción de la idea de servicio a la comunidad, que es donde reside la justificación última de la política como expresión inequívoca de patriotismo.
Recuerdo también que siempre llevaba en la mano un cuaderno de notas donde apuntaba las demandas de la gente –que no eran pocas–, es decir, sabía escuchar.
Debo confesar, por otra parte, que entonces me llamó poderosamente la atención que solicitara directamente la información que precisaba de cara a los nuevos proyectos de ampliación en materia de electrificación, así como la construcción de nuevos cauces para el desvío de corrientes y la construcción de puentes en determinadas zonas. En otras palabras, no escatimaba esfuerzos para conseguir que los hijos de la gente del campo pudieran estudiar por las noches, encendiendo así la luz que otros había apagado y abriendo las puertas de la esperanza a miles de jóvenes que apenas pueden estudiar por las noches con candiles, y ello al menos en contraste con aquellos otros que en los años ochenta –víctimas de su mala suerte– fueron invitados u obligados a morir en el campo de batalla por un obsoleto lema (“Patria libre o morir”), en vez de ser educados para vivir en y por una Patria mejor.
Por tanto, puede afirmarse, sin exageración de ningún tipo, que el Dr. Rizo Castellón es un político que dispone de una profunda vocación de servicio a la comunidad, unida la especial sensibilidad ante los problemas sociales.
Es posible que los escasos frutos de interés nacional del pacto entre el PLC y el FSLN hayan marcado de alguna forma al Dr. Rizo –por haber sido él quien los hizo públicos a través de los distintos medios de comunicación–, pero no cabe duda que el verdadero promotor y protagonista en dicho acuerdo fue el Dr. Arnoldo Alemán y su partido, que es quien gobierna y, por tanto, el único responsable; de ahí que nada de extraño tiene que el Dr. Rizo Castellón –como él mismo ha reconocido públicamente– no cuente ahora con el apoyo del actual mandatario para tratar de acceder a la condición de candidato a la Presidencia de la República.
Finalmente, y aunque las comparaciones son normalmente odiosas, considero que, hoy por hoy, incluso frente a otros buenos candidatos liberales (como el ex canciller Eduardo Montealegre, el ex vicepresidente Bolaños Geyer o el Dr. Escobar Fornos) o conservadores –Sr. Pedro Solórzano...–, etc., el Dr. José Rizo Castellón goza de gran prestigio a nivel nacional e internacional y se distingue no sólo por su condición de “hombre de ley” (abogado con gran bagaje cultural) y su contrastada experiencia como ex diplomático, sino también por ser político dialogante, competente y profundamente sensible a los problemas de los nicaragüenses. De ahí que no resulta nada extraño –en contra de informaciones tendenciosos acerca de una supuesta actitud “dedocrática” que pudiera afectarle– que haya tenido el coraje de declarar que no goza del apoyo del Presidente porque tiene criterios independientes. Por tanto, que todo sea por el mantenimiento de la independencia de opiniones y por la suerte que, a bien seguro, deparará a los nicaragüenses si tenemos en un futuro próximo a un Presidente como el Dr. Rizo Castellón.
El autor es Abogado 
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